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Leyes de Mercado

Acabo de terminar Leyes de Mercado y es uno de los libros que más he disfrutado en los últimos tiempos. Es el primero que leo de Richard Morgan y ya estoy buscando por las librerías su anterior Carbono Alterado.

Clasificaría Leyes de Mercado como una novela postcyberpunk. Se mantiene el escenario de las grandes corporaciones, los suburbios marginales, el tercer mundo efervescente de guerrillas y una comunicación global, pero se huye del uso de la tecnología y la estética como fin. La acción transcurre en las oficinas de una megacorporación, con el ascenso a la élite de trajeados de una joven promesa. Su trabajo en el departamento de Inversiones en Conflictos, cuya labor es poner y quitar gobiernos, financiar guerras y derrocar dictadores a cambio de un porcentaje del PIB, afectará profundamente a su vida, su forma de ser y a sus convicciones.

La novela describe un futuro cercano gobernado por el neoliberalismo extremo, un darwinismo económico que ha dado como resultado el depredador social y económico definitivo: el ejecutivo de cuentas de Inversiones en Conflictos. Estos gestores amorales son forzados constantemente a los extremos con su enfrentamiento con la competencia, los ascensos se deciden con duelos de coches en la carretera. Cuanto más importante es la empresa, más agresivos exigen ser a sus ejecutivos que demuestran su determinación con sangre en sus ruedas.

El entorno te envuelve y te captura desde el principio, con personajes que estan por encima de todo, un mundo que corrompe y que cambia los ideales de aquellos que viven en él. Los personajes se entrecruzan y la relación entre ellos los cambia. Las virtudes del protagonista pueden dejarse ver con el tiempo en los que le rodean, así como los defectos del entorno afectan al protagonista. Aquí no hay heroes ni villanos sino gladiadores que lo dan todo por una comisión o un asiento en la mesa de socios de la empresa. La lectura es fluida, cuando te das cuenta llevas 200 páginas y sólo quieres más hasta llegar al final.
Richard Morgan mantiene un hilo conductor que alterna trepidantes batallas sobre el asfalto con exposiciones de la manipulación económica de un mundo que no está tan lejos del nuestro y con las relaciones de unos personajes, casi divinidades en la sociedad en la que viven, que pueden hacer lo que se les antoje, siempre que no afecte negativamente a la cuenta trimestral de resultados.

El libro es una crítica a la actual situación internacional, con unas reglas de juego de los países desarrollados para favorecer los intereses económicos de sus empresas. Una política con el tercer mundo totalmente deshumanizada en la que el interés por las personas es meramente secundario … en el caso que exista.

Los personajes siguen una espiral de autodestrucción que afrontan con una enérgica huída hacia adelante, una mezcla de emoción y adrenalina como una droga que les haga olvidarse de ellos mismos. Una actualización de vive y disfruta porque mañana puedes estar muerto. Son trabajadores obsesivos, ricos incontinentes, reyes-guerreros de la carretera. Tienen poder para destruir naciones e intentan aplicar una ética que cambia sobre la marcha, sus fines justifican cualquier medio. Incluso cuando su objetivo es mejorar las cosas pueden tomar las decisiones más salvajes. Todo vale. El más fuerte sobrevive. No importa cambiar las reglas, siempre que sean ellos los victoriosos. El vencedor siempre tiene razón.
Por mi parte, si Morgan sigue manteniendo el nivel se convertirá en uno de los autores de referencia en los próximos años.

Tiene 1 comentario »

  1. Richard Morgan: la gran esperanza que no acaba… : Soli sub nocte per umbras says

    [...] interesados en conocer algo más sobre Leyes de mercado pueden seguir este enlace, y éste; los interesados en Carbono Alterado pueden seguir este [...]

    20 Octubre 2007 | #

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