Mie 12 agosto 2009
Un juez prohíbe a Microsoft vender Word por incumplimiento de patente
No es ninguna broma. A no ser que cambien el uso de XML en los nuevos fichero docx (y alguno antiguo) o consigan una apelación, Microsoft tendrá prohibido vender su procesador de textos en Estados Unidos. Una resolución que tienen 60 días para cumplir o apelar.
El caso es que Microsoft decidió incluir con Office 2003 el uso del standar XML en sus ficheros, implantación que desembocó en los nuevos formatos .docx y similares. Ya la adaptación de Microsoft trajo cola con su lanzamiento, pero i4i, empresa que antes de hoy no sabía ni que existiese, tenía patentado el uso del XML. Como Microsoft lo ha usado sin permiso, le toca solucionarlo y pagar un poco de calderilla, unos 290 millones de dólares.
Esa es la noticia sin más. Pero ahora toca entender un poco el caso. i4i no es el desarrollador del XML, sus primeras versiones datan de 1996, mientras que la patente de i4i es de 1998. Pero si es el primero en patentarlo.
El sistema legal americano con el software roza el ridículo. Mientras que por un lado el lenguaje de programación es un lenguaje y cuenta con “libertad de expresión y divulgación”, existe la posibilidad de patentar prácticamente todo. Por eso, en cuanto se permitió patentar todo, cientos de empresas se lanzaron a patentar de todo, lo hubieran desarrollado ellos o no. Y todo es todo: el uso de cursor, la flecha de ratón, las flechas de desplazamiento, el botón “atrás”, … Todo.
Uno de los principales defensores de este sistema fue y es Microsoft. Su tamaño y número de desarrollos provoca que sean de las empresas con más patentes y esa capacidad, aplicada en firme o usada como amenaza, les podría permitir controlar ciertos mercados. Claro que ahora el sistema juega en su contra. Veremos en que queda la apelación.
Aunque el trasfondo de todo el asunto no me parece bien, entiendo la patente de programas, pero no de cualquier cosa, no está mal que de vez en cuando les tiren de las orejas a los grandes. Sobre todo a alguien acostumbrado a pervertir los standares y llevarlos a su campo.
Vía Barrapunto
