Vie 16 enero 2009
MySpace, Flickr, YouTube, Facebook: amigos 2.0
Si hay una expresión en Internet más manida que “2.0″ es la de “comunidad virtual”. Tras la época de las “webs dinámicas”, los “foros” y los “portales” toca la época de la comunidad virtual. No importa lo que hagas: álbums de fotos, música, listas, enlaces,… lo importante es poder compartirlo con quienes te rodean, crear grupos de amigos, controlar permisos para quien puede ver que, dejar comentarios, mandarse mensajes, etc.
MSN Spaces y MySpaces fueron los más grandes originalmente, y siguen pegando fuerte, pero ahora lo último es Facebook. Hay una fiebre que hace que todo el mundo tenga que estar en Facebook. Una fiebre mayor en cuanto a que no afecta sólo a los “techies” o habituales de internet, sino a un enorme espectro de población. Se trata de un fenómeno de boca a boca, pues cuando alguien oye que su amigo está en la comunidad virtual y tiene entre sus amigos a tal y cual amigo común, enseguida corre a sumarse.
El enfoque de estas webs son directamente “ser una comunidad virtual”, pero no son los únicos. Como mencionaba al principio, otras webs con objetivos concretos amplian su repercusión mediante relación entre los usuarios de la web. Es el caso de Flickr, YouTube, del.icio.us, twitter, Fotolog, FriendFeed,…
Y debemos sumar una moda más, evolución tecnológica evidente, y es la ampliación de contenidos multimedia. Las cámaras digitales, la extensión de la banda ancho, la ampliación de la velocidad de conexión y la sencillez de subir contenidos a la web han conseguido pasar de foros escritos a comunidades alrededor de fotos y vídeos. Rara es la que no tenga funcionalidades para añadir uno u otro.
Es una tendencia que siempre me ha gustado. A veces es complicado pasarse las fotos de la última comilona, o el partido de la playa o la conferencia de la semana pasada. Hoy en día todos tenemos mucho material que compartir y estas webs nos ayudan a hacerlo. Además últimamente han llegado utilidades que nos hace más cómodo tener fotos online que en el ordenador: la geolocalización y el reconocimiento de caras. Hoy es sencillo encontrarlas imágenes relacionadas con un lugar, con un evento o con una persona.
Lo que no me gusta nada es la tendencia de “más es mejor” que propugnan la mayoría de redes sociales y que son alimentadas por la innata competitividad humana. Lo importante no es ya tener a tus amigos, sino también a tus conocidos y a los amigos de amigos. Las webs, especialmente las directamente denominadas de comunidad virtual, animan este crecimiento mediante juegos, rankings, promociones…
Cierto es que a veces interesa tener más contactos que no conocemos bien porque tenemos gustos comunes y queremos charlar sobre dichos temas.
El problema viene de la falta de formación o pereza de los usuarios de estas utilidades a la hora de mantener la privacidad. Cuando subimos un fichero, sea texto, vídeo o foto, la mayoría de aplicaciones te permiten controlar quien puede ver cada contenido. El caso es que la mayoría de los casos se utiliza mal.
Es cierto que muchos distinguen “privado” de “público” pero esa distinción ya no es suficiente. La administración de contenidos con tantos contactos por medio se asemeja al control de permisos de una red informática casi casi corporativa. En general privado es únicamente para contactos y público para cualquier usuario de la red, pero para una persona con 200 contactos (algo que no es para nada exagerado) esta distinción no es suficiente. Más que nada porque no todos tienen el mismo “nivel de amistad”.
Es algo tan básico que hacemos a diario. Quizá quieras enseñar a todo el que te cruces los paisajes de tu ultima excursión, ya hay menos para enseñar las fotos de tus amigos y muchos menos para compartir las de tu abuela. Entre nuestras amistades, familiares y conocidos hay rankings. No es algo consciente, pero el nivel de confianza varía y nuestro comportamiento se distingue según con quien estamos relacionados.
Sin embargo en Internet con frecuencia no se tienen en cuenta estas diferencias. Las relaciones en Internet tienden a una especie de tarifa plana de dedicación, se permite conocer donde estas, con quien, tus contactos, tus fotos,… por igual a tu amigo desde la infancia que a quien comparte contigo un gusto por un libreo. Si alguien dice “cuidado con donde lo publicas esas fotos”, te contestan con “no te preocupes, sólo lo ven mis amigos”. Pero en esos amigos está tu pandilla, la familia de esa persona, el club de lectura y la asociación nacional de carreras de chapas.
Estos usos son también las que alimentan las noticias y escándalos por exceso de información personal en la red.
Internet, y sus comunidades virtuales son una herramienta inmensa para mantenerse unido y para relacionarse con otros con gustos similares. Los conozcas o no. Pero antes de publicar algo que implica a terceros deberías contar con su permiso y restringir, o no, adecuadamente quien debería tener acceso. Casi todas las herramientas te permiten crear grupos de permisos, además de permisos individuales. Aprende como funcionan y úsalos. Es mejor para todos.
