Mar 7 noviembre 2006
Internet Explorer 7: primer contacto
Estos días he tenido la oportunidad de probar personalmente el Internet Explorer 7 en castellano. Y, pese a lo que muchos dicen, no es el demonio tan malo como lo pintan.
Tras unos cuelgues iniciales, debido a una mala convivencia con Google Search Desktop que se solucionó reinstalando este último, pude darme un paseo. El feeling inicial es muy bueno, de hecho tardé un par de días en escribir esto para asegurarme de algunas cosas antes de hablar de él.
En primer lugar, en la parte negativa, Internet Explorer sigue siendo hijo de Internet Explorer, por ello sigue aplicando su rodillo y olvidando los estandares. Si, esos que se supone que se pactan entre todos. Las páginas hechas en CSS que no hayan sido optimizadas específicamente para Explorer terminarán viendose mal o fallando estrepitosamente. Sólo hace falta hacer el Acid Browser Test para comprobarlo, no es que presenta algo parecido, no, es que no se parece en nada a lo que debería enseñar.
Por supuesto Microsoft si que ha hecho para mejorar las compatibilidades, ha mandado a los desarrolladores un listado de recomendaciones para que modifiquen sus páginas o creen las nuevas de acuerdo con sus propios estándares. Que más o menos es como si en Asturias decidimos reducir el ancho de carreteras a un metro y, para ser compatibles, les mandamos a las fábricas de coches unas condiciones para que sus coches cojan en nuestras carreteras.
Por otro lado, sigue heredando bugs y fallos heredados de sus predecesores. En este momento tiene más fallos detectados que el nuevo Firefox 2, pero no muchos más, ya que la competencia ha salido también con fallos heredados que se esperaban resueltos. Por ello a día de hoy esta no es una razón para decidirse, veremos más adelante.
Por último el filtro de phishing y antispam deberíamos directamente desactivando. Sus recomendaciones son excesivas, dando por inseguras páginas totalmente seguras. Lógicamente alguna acierta, pero a costa de amargarnos la navegación.
Son unas cuantas cosas, pero también se puede hablar bien, y bastante, del nuevo navegador. No voy a entrar en la nueva disposición de los botones, tipo Vista, personalmente me he adaptado bien a ellos, pero eso es cosa de cada uno. Sin embargo ha hecho unos cuantos cambios realmente cómodos. En primer lugar parte de tener pestañas, algo que ya todos tenían con añadidos o usando navegadores de la competencia, así que sólo reseñarlo de psada. Pero lo bueno es lo cómoda que es la gestión de pestañas. A la izquierda de las mismas, copiando el Exposé de Mac, hay un icono para ver todas las páginas de las pestañas en miniatura y así poder seguir por la web que más nos interese. Es una utilidad comodísima para los que tenemos habitualmente una docena de webs abiertas.
En segundo lugar, una tontería que no se como no se les habría ocurrido antes a Safari o a Firefox, y es una pestaña con una hoja en blanco que nos permite abrir una pestaña nueva sin necesidad de acceder a los menús o al teclado, muy cómoda y funcional. Incluye fuentes de letras Clear Type para ver mejor los textos mediante su suavizado, aunque es un tipo de presentación que no me gusta demasiado.
La velocidad de carga, o renderización, es muy buena. Las páginas aparecen muy rápido, aunque no me atrevería a afirmar con todo el peso, la sensación es que se trata de un navegador más rápido que Firefox.
Por último tiene un excelente gestor de Feeds RSS. Parecido al de Safari permite suscribirse a un RSS y leerlo en todo momento, no sólo el título, sino también el cuerpo, además de poder filtrar los textos por categorías. En este punto es muy superior a Firefox que sigue con sus sistema de títulos en la zona de favoritos. Sería más redondo si apareciese, entre parentesis, al lado del título de la web los artículos que te quedan por leer, pero es francamente útil.
Como conclusión, Internet Explorer es un buen avance de Microsoft. Aunque sigue lastrado por una política monopolística en cuanto a estándares y el filtro antiphising es molesto, funcionalmente es un navegador que puede tutearse con el Firefox, e incluso salir victorioso en algún punto. Actualmente, en las ocasiones que uso Windows, es mi navegador por defecto ya que me encuentro más cómodo con él que con Firefox. Estoy esperando para probar más a fondo el Opera.
