Mie 2 diciembre 2009
De leyes, cortes, interpretaciones a medida y miedo al pueblo
Cada uno cuenta la guerra como le va en ella.
Así podría titular el proyecto de ley que anuncian los periódicos hoy mismo. Digo los periódicos porque, al igual que un presidente anterior, es la forma que tenemos los ciudadanos para enterarnos. Antes que las propias Cortes.
Todo empezó con 510 votos a favor, 40 en contra y 24 abstenciones. Lugar: el Parlamento Europeo. Una ley que vincula a los estados miembros que deben adaptar su ley antes de terminar 2011. Esta ley pretende controlar el acceso a la red, agilizando los tiempos de respuesta, sin embargo, y contra lo afirmado anteriormente, no permite la interrupción sin orden judicial. Es más, en el propio artículo indica que España no necesita hacer ninguna adaptación pues su reciente regulación ya cumple con esta norma.
Sin embargo al gobierno Español le ha faltado tiempo para proponer una nueva reforma, menos de dos semanas. Y eso que la reforma anterior tiene como un año.
Su título: Ley de economía sostenible.
La excusa: los derechos de autor (otra vez)
Según El País, se pueden requerir a los operadores datos de uno de sus clientes sin orden judicial. Internet es un medio de comunicación y debería estar vigente el secreto de comunicaciones. Además de que un organo no judicial puede pedir desconexiones.
En el mismo sentido lo presenta El Mundo, indicando que, además de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, el Ministerio de Cultura, históricamente vinculado a las sociedades de autores, es el responsable de velar por el cumplimiento de la ley.
Sin embargo abogados especialistas comentan que no es un ataque contra usuarios, sino contra las páginas que enlazan P2P, e imagino que Rapidshares y similares. Aunque no está realmente claro que se pueda procesar por tener enlaces.
Lo que está claro es que Internet sigue poniendo nerviosos a muchos grupos empresariales. Porque a veces olvidamos que la SGAE, o al menos sus socios, no es una ONG, sino un grupo de empresas muy lucrativas. Y que su lobby sigue haciendo presión.
También está claro que el gobierno ha aprovechado la ocasión brindada por la Unión Europea para amoldarla a su gusto y presentarla en medio de un paquete de medidas económicas de reactivación. Eso deja una idea clara de intenciones.
La pena es que estas cosas no se paguen en las urnas… ¿o si?
