Mar 16 diciembre 2008
¿Desaparece Steve Jobs de las keynotes?
Apple ha tenido mucho cuidado de esperar al cierre de Wall Street para anunciar que Steve Jobs no estará sobre el escenario en la última keynote que Apple dará en un MacWorld.
Para los que lleguen recientemente al mundo Apple, la empresa de la manzana solía hacer 3 presentaciones al año, una en el MacWorld de enero, otro en el congreso de desarrolladores de junio y otra en septiembre. A estas podía sumársele alguna otra expontánea. La constante en todas ellas era Steve Jobs sobre el escenario desplegando carisma, demostrando como se hace una presentación y extendiendo su campo de distorsión de la realidad.
En los últimos tiempos el crecimiento de Apple ha puesto en duda la idoneidad de que la imagen de la empresa se mimetice con su director. ¿Qué pasará cuando no esté? En este año, poco a poco, se ha ido delegando el protagonismo en otros actores de la compañía, como Phillip Schiller o el mismo Jonathan Ive (diseñador de los modelos de ordenador). El objetivo claro es mostrar que Apple es más que una persona.
Sin embargo hoy se anuncian dos bombazos: Apple no volverá a hacer presentaciones oficiales en MacWorld y en la última no estará Steve Jobs.
En primer lugar es una pena perderse el show de Steve, pero hay algo más. ¿Por qué decir adiós a las presentaciones en un evento tan relevante?
Me da la sensación de que Apple ha crecido tanto que ya no puede verse encorsetado en formatos anteriores. Hasta hace poco sus ordenadores eran para una minoría y tres presentaciones al año eran suficiente, sus clientes esperarían. Quizá se hayan dado cuenta de que es necesario hacer las presentaciones, avances y novedades a su mismo ritmo, cuando lo necesiten.
Lo contrario influye negativamente a las ventas. Un ejemplo posible son las ventas navideñas de este año, donde seguramente los nuevos portátiles se vendan estupendamente, así como los iPod o los iPhone, sin embargo es poco probable que sus ordenadores de escritorio tengan éxito cuando se esperan cambios para todos ellos la primera semana de enero. Este tipo de dudas son las que no puede tener el mercado si quieren tener éxito.
Veremos si estoy en lo cierto o no, no deja de ser una conjetura más. Lo que no tardaremos en descubrir es la reacción de Wall Street a las nuevas noticias.
