Pagina de internet, tecnología, tendencias, opinión, cine, cultura y subcultura

¿Podría la literatura sobrevivir a la copia privada?

El derecho de copia privada existente en España nos permite descargar o copiar material audiovisual siempre que sea para uso personal sin ánimo de lucro.

Este método de consumo ha desembocado en el actual sistema de descargas donde muchos descargan gratuitamente, algunos compran música/vídeo en internet (mp3) y pocos compran CD (aunque sigue habiendo compras de DVD). Este formato está acabando no con la música, sino con la industria discográfica. Esta forma de negocio típica de la música carga la mayoría de los costes de una obra músical en la producción y promoción del disco en lugar de sobre el autor.

Este fin de negocio no está perjudicando a la música tanto como muchos afirman. Es indudable que la industria del disco se acaba y que algunos autores ingresan menos, pero los conciertos, galas, actuaciones televisivas, etc son una fuente de ingresos igual de efectiva. Para los grupos y cantantes menos conocidos las descargas gratuitas y el compartir ficheros es una posibilidad de darse a conocer y ganar dinero de sus conciertos, mucho más de lo que ganarían vendiendo discos en el anterior esquema económico.

Para que este nuevo modelo de distribución y negocio haya prosperado han coincidido varias causas:

  1. Popularización del mp3 como formato estándar
  2. Velocidad de internet muy favorable a estas descargas
  3. Acercamiento de los precios de los reproductores de mp3 al gran publico
  4. Universalización de los reproductores de Internet

Es decir, que además de un interés real de los usuarios, un aprovechamiento de algunos grupos y algunas empresas, se ha dado también una mejora tecnológico-social que ha favorecido la adopción del nuevo sistema de distribución. Y eso pese a que el mp3 ofrece peor calidad de sonido que el anterior CD.

Como es lógico sigue habiendo forofos del soporte físico, incluso ha repuntado el número de consumidores de vinilos. Algunos por calidad de sonido, otros por  tener un soporte físico, otros porque prefieren tener libreto con letras y fotos, otros por puro fetichismo. Sin embargo el gran negocio de la música huye del soporte físico en favor del soporte digital.

El caso de la literatura es distinto. Los libros acompañan a todo el mundo en uno u otro momento de su vida, pero los lectores habituales son mucho más escasos que los consumidores de música. Sea como fuera hay un gran rito casi fetichista alrededor del libro. Y me refiero al libro físico y no a su contenido.

Autores, editores, maquetadores,… trabajan juntos para conseguir que el libro que tienes entre tus manos sea una experiencia. No sólo te sea cómodo de leer (cuantos no lo son), sino que pesa lo justo, las páginas se abren bien, el tamaño de letra es adecuado, el color del blanco también y que los página cortan donde deben cortar. El lector habitual disfruta del tacto del libro, de tenerlo en la mano, de elegirlo y comprarlo. Incluso puede comprar el mismo libro en varias ediciones hasta dar con su favorita.

Pero este concepto es totalmente subjetivo a una generación. La aparición de una tecnología adecuada podría convertirlo en obsoleto. Es indudable que leer novelas en pantallas de ordenador o PDA no es la mejor experiencia del mundo. Cansa la vista, no puedes llevarlo a cualquier parte, dependes de baterías o enchufes,… Sin embargo los nuevos libros digitales son un paso adelante. Su contraste es el adecuado, su duración de batería más que suficiente y parece que hayan escrito el téxto, lejos de la experiencia de las pantallas de ordenador.

Es una tecnología incipiente, a la que le queda mucho por madurar pero que avanza paso a paso y que muchos la están esperando. Sino que se lo digan a Amazon y el inesperado éxito de sus libros electrónicos.

De todas formas demos por supuesto que se inventa un sistema electrónico que pueda sustituir a los libros. Es más, supongamos que es igual que un libro, con hojas de papel sintético en el que se escribe cada página con tinta virtual. Aunque sea con nano tecnología. O tal vez estos libros electrónicos actuales mismos.

Desde luego la mayoría de mi generación no renunciaríamos a la publicación en papel, pero al final se sucumbe y puede que la siguiente generación si adopte esta nueva forma de leer. ¿Cómo podría la industria editorial seguir funcionando?

Desde un punto de vista técnico, un e-book tiene la misma dificultad de compartir que un mp3, con un tamaño similar. Quizá fuera necesario un estándar real que permitiese maquetar los libros, pero lo que es indudable es que el pirateo, copia y distribución sería igual de eficaz que el de la música. El problema es que los escritores no tienen conciertos.

¿Cómo podría sobrevivir un escritor profesional sin ingresos?

Es una pregunta curiosa que no tiene fácil solución. Sin duda muchos autores que no consiguen publicar en las grandes editoriales ansíen un cambio así que podría relanzarlos. Al fin y al cabo desde un punto de vista técnico sus posibilidades serían similares a las de otros escritores. Sólo importaría la calidad de cada uno. Pero ¿habría escritores profesionales? ¿quién pagaría por traducir obras extranjeras cuando no está claro que se pueda recuperar la inversión? ¿qué nuevos métodos de financiación se encontrarían? ¿volveríamos al mecenazgo? ¿habría que meter publicidad en la historia para pagar el trabajo de edición y escritura? ¿serían todo guiones de cine y teatro de forma que se pudiera recuperar el dinero en taquilla? ¿como elegiríamos la calidad de la basura?

El caso es que no es algo que sea imposible, ni siquiera que debamos pensar que está muy lejos en el tiempo. Es algo que puede pasar, perfectamente, en el curso de nuestras vidas. O no. Nunca se sabe.

Tiene 1 comentario »

  1. Ramajo says

    Totalmente de acuerdo. Solo una puntualización: el repunte en las ventas del vinilo se debe en gran parte al fenómeno DJ, una gran cantidad de chavales que se compran sus mesas de mezclas y tienen autenticas bibliotecas de Vinilos. Aunque actualmente hay aparatos para mezclar con CD y algunos desde el ordenador con mp3, y que reaccionan prácticamente igual que el vinilo, los DJ siguen prefiriendo el Vinilo por el sonido, el tacto, la forma de manejarlo, etc..

    7 noviembre 2008 | #

Deja un comentario

RSS feed para estos comentarios. | TrackBack URI

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.