Vie 15 agosto 2008
Los jueces americanos empiezan a entender Internet (al menos algunos)
Uno de los grandes problemas que actualmente tiene internet es la falta de una regulación adecuada. Normalmente los legisladores no conocen bien el entorno y no se dejan asesorar por todos los implicados. En ese caso se tiende a juzgar con leyes antiguas y a veces absurdas en el medio que se ocupa. Es el caso del secuestro de la revista El Jueves hace unos meses, cuando el juez pidió incautar las revistas y las planchas… ¿Planchas?
Esto se ve mucho más en dos conceptos fundamentales: los derechos de autor y las licencias GPL.
En el caso de los derechos de autor está claro que debe defenderse a los creadores de quienes intentan sacar tajada de su trabajo sin contrapestación, pero lo que no es lógico es que no haya un reparto justo, que intenten juzgarme por aparecer en un vídeo tarareando una canción en la ducha o que intente contabilizarse todas las descargas como “canciones robadas”, cuando si fueran de pago nadie las compraría. El caso más flagrante es el uso del miedo y de la superioridad económica para asustar a los usuarios. Sin embargo en el caso de Tanya Andersen el tiro les salió por la culata y deben compensarla con 108.000$ por acusación injusta. Os recomiendo el comentario completo, especialmente cuando la RIAA declara que no tiene dinero para indemnizar. A veces, no muchas, existe la justicia poética.
En el GPL es habitual que se crea que porque algo no tiene copyright se pueden pasar sus normas de uso y distribución. Las licencias libres no son “para todo y en todo caso”, tienen unas reglas claras y precisas. La corte de apelación americana ya ha creado jurisprudencia (fundamental en un país con más jurisprudencia que leyes) declarando que el incumplimiento de las licencias GPL tienen la misma validez que el incumplimiento de un copyright.
Por supuesto siguen existiendo un montón de casos en los que esto no es así y el camino por recorrer es largo, pero da gusto leer a gente que sabe como funciona esto y sus implicaciones. Es necesario por el bien de todos.
