Vie 22 febrero 2008
Microsoft y el camino de la apertura de código
Supongo que todo el mundo habrá oído hablar a estas alturas de la noticia de que Microsoft abrirá parte de su código a terceros.
Esta declaración no pretende convertir a Microsoft en una empresa Open Source, pues en ningún momento se habla de cambios de licencias ni de apertura total, sino que afirman que abrirán las partes que permitan relacionar software de terceros a sus propios programas. Estamos hablando, sobre todo, de Office, Exchange, SQL Server, Windows Vista, Windows 2008… En principio la buena noticia es que se trata de API (programas y utilidades para actuar sobre estos programas) con licencia gratuita.
La primera reacción es de sorpresa, nadie esperaba, con Steve Ballmer al frente de Microsoft, una apertura tal, pero si paramos unos minutos a pensarlo se trata de una medida casi inevitable.
Antes de nada debemos recordar la postura de la Unión Europea, que le exige la apertura de sus licencias y el respeto de los estándares, además de simplificar el acceso de terceros a su sistema operativo. Cumplir estos requisitos le supondría a Microsoft abrir parte de su código a las empresas europeas, pero en un mundo comunicado esto tardaría milésimas de segundo en estar disponible para todo el mundo.
Microsoft se encuentra aquí en una disyuntiva ¿cumplir el requisito y seguir vendiendo o negarse y aceptar la sanción o perder su segundo mercado mundial? La lógica parece recomendar la primera opción, y aquí se abre una nueva decisión ¿abrir lo imprescindible por cumplir o planteárselo como una estrategia? Y aquí es cuando Microsoft nos sorprende y aparentemente, porque aun tiene que demostrar que son más que palabras, opta por la segunda opción.
Y creo que es uno de los cambios más importantes en la compañía y que más repercusión puede tener en el mundo de la informática actual.
Hay que entender, en primer lugar, que el escenario con el que se enfrenta Microsft es muy distinto que el de hace unos años, pongamos 5 años como ejemplo. En aquella época Windows reinaba, pero aún en los entornos empresariales parecía que Linux dominaría los servidores relacionados con Internet, tanto servidores de páginas web como de correo. Windows 2003 ha sido un éxito rotundo para la empresa de Redmond y ha hecho que muchas empresas de todos los tamaños hayan confiado en él y crecido a su lado, la integración con su base de datos SQL Server y con el correo Exchange lo ha hecho crecer y a día de hoy en el entorno empresarial tiene mayor penetración que la esperaba hace unos años.
En segundo lugar, en el entorno doméstico, Microsoft sigue dominando el sector, pero con deserciones provocadas por Windows Vista y con un negocio que no esperaba perder: Internet. En Internet es precisamente donde las API abiertas, los “hágaselo usted mismo”, los “relacione sus aplicaciones” están haciéndoles perder su cuota de mercado. Google, Yahoo, … han entendido mejor el negocio, han ofertado soluciones y han dado herramientas públicas para que los desarrolladores mejoren esos productos o los adapten a donde a ellos no se les ocurriría llevarlo. Y ese éxito ha desembocado en éxitos asombrosos de desarrollo, de público y de crecimiento. El intento de compra de Yahoo por parte de Microsoft va en esa dirección.
Microsoft abre parte de su código porque en el mercado empresarial le interesa que su crecimiento aumente más aún, que cualquier desarrollador prefiera relacionar el Exchange con su software de gestión antes que desarrollar un módulo independiente de agenda, que todos valoren que es más barato usar esos plugins y aprovecharse del sistema operativo, el correo, las bases de datos y la ofimática de Microsoft. Es una estrategia que la está yendo muy bien a las grandes: Oracle, Sun, IBM…
Y en el entorno doméstico pretende competir con el entorno Internet simplificando a los desarrolladores el desarrollo de aplicaciones novedosas sobre sus programas. De hecho han declarado que no perseguirán las soluciones Open Source que saquen al mercado nuevos desarrollos siempre que sea sin ánimo de lucro. Ya no es un tema implícito, sino una declaración abierta.
Se trata de una estrategia coherente con la compra de Yahoo, un giro en la única dirección posible tanto legalmente como en crecimiento. El mercado lo tienen copado con sus productos, la única forma de crecer es que otros tiren de ellos y conseguir una mejor posición en Internet. Y en esa dirección están remando.
Queda por ver cumplidas sus promesas. Pero es un paso que, pese a los recientes rumores, pocos se esperaban.
