Mar 20 febrero 2007
Skype saca en España su tarifa plana, o casi.
Skype es el método de telefonía Ip más conocido. Pese a no tener las mejores tarifas, al menos hasta ahora, su divulgación y su sencillez de uso lo ha convertido en la referencia del mercado.
Ahora saca Skype Pro, un servicio que por 2 € al mes (10 € cada 5 meses) te permite establecer llamadas a fijos nacionales con tarifa plana, además de ponerte un buzón de voz, 5 € de crédito para otro tipo de llamadas (esto en promoción) y 30 € de descuento para SkypeIn, esto es, para tener números locales fijos a lo que te puedan llamar como si fuera tu número de casa. Con estos 30 € tienes para comprar un número durante un año, si renuevas a los 5 meses tendrías otros 30€, para otro número. ¿Para que ibas a querer tener dos números? Pues uno para darselos a tus amigos de tu ciudad y otro a los de Madrid, por ejemplo, para que les salga a precio de llamada local.
Eso si, cualquier llamada tiene un establecimiento de llamada de 0,039 € más IVA, lo que lo deja en 0.045 € . Es decir, que al final la llamada te sale por unas 7,45 pesetas. Este precio la hace poco recomendable para avisos cortos y llamadas puntuales, ya que usar un teléfono tradicional es más barato.
El objetivo final es competir con los teléfonos tradicionales, pero una vez más los precios no acompañan. Por supuesto es una buena opción aprovecharse de los 5 € que regalan, que te daría para unas 111 llamadas, que no está mal. A partir de ahí habría que valorarlo.
Como opción alternativa al teléfono de casa no es mala del todo. Cuentas con número propio, un precio muy atractivo para llamadas largas, llamadas gratuitas entre Skype, pero precios de llamadas cortas muy malos. Además del handicap de que la mayoría de teléfonos de Skype, que los hay y no son muy caros, requiere el ordenador encendido. Si hubiera más teléfonos independientes del ordenador sería un gran paso.
En definitiva, que no es mala opción, incluso muy interesante para darle un teléfono a un hijo o, sobre todo, hija en esa época en que más lo usan, pero no es la panacea que presentan. Sobre todo porque en el mercado existen opciones mucho más baratas y con servicios estándar que te permiten cambiar el teléfono comprado a otro operador si terminas decepcionado con el actual.
Una pena que no aproveche su situación dominante para dar alternativas reales a lo existente.
