Lun 19 febrero 2007
El ordenador cuántico no es cuántico del todo.
Esto podría ser el resumen final de dicho aparato.
Después del revuelo creado en el anuncio de la presentación, los expertos que analizaron los resultados de la misma se encontraron con que no cumplía las expectativas creadas. La comunidad científica se declaro muy escéptica al respecto de la existencia de un ordenador cuántico tal como se había anunciado.
Al final Herb Martin, director (CEO) de D-Wave, empresa creadora del ordenador, declaró:
La máquina no es una verdadera computadora cuántica, es en cambio una clase de máquina de propósito general que usa algo de mecánica cuántica para resolver problemas
Es decir, no es cuántica del todo. Según sus declaraciones, construir un ordenador cuántico es antieconómico a medio plazo. Pero usar elementos cuánticos para potenciar la velocidad de un ordenador normal puede aumentar de forma cuadrática la velocidad de cálculo del mismo.
Es decir, en lugar de comprarle más memoria o una nueva tarjeta gráfica a tu ordenador, ponle un coprocesador cuántico y conseguirás un verdadero aumento de rendimiento.
Aunque no se trata del invento prometido, este desarrollo es un gran paso en la mejora de la tecnología informática. Es más, aunque la mayoría de los sistemas codificación sigan seguros, algunos más débiles estarán en peligro si este ordenador aparece en el mercado.
Os recomiendo especialmente dos artículos de Kriptópolis “Pero, ¿hay o no hay ordenador cuántico?” I y II si queréis ampliar la información.
El punto de vista de la empresa que ha creado todo este embrollo, es que la gente no busca un ordenador cuántico, sino un ordenador más rápido. Efectivamente el ordenador cuántico sería más rápido, pero el que ellos proponen es mucho más rápido que los actuales y, además, mucho más fácil de programar y usar. Parte de razón no le falta.
Sin embargo las formas de la empresa ponen de relieve la importancia de la comunidad Internet a la hora de difundir na noticia. La idea de mentir o exagerar para hacer publicidad no es nueva, pero en el entorno de la red los efectos se multiplican. Sin duda muchos pondrán en suspenso cualquier declaración o presentación de D-Wave en el futuro, pero es indudable que esta forma de actuar poco ética la ha hecho muy conocida, al menos en el sector científico tecnológico, que es lo que importa en este caso.
Esperemos que se trate de un caso aislado y no se convierta en una costumbre.
