Mie 3 Diciembre 2008
¿Es la seguridad biométrica más segura?
Según avanza lo que los usuarios pueden hacer desde sus ordenadores, se incrementa el interés para garantizar la seguridad y confirmar la identidad de cada uno. Así aumentan los niveles de seguridad de contraseñas, certificados digitales, mensajes al móvil con una contraseña periódica, tarjetas criptográficas, …
En este ámbito está viviendo un auge las autentificaciones biométricas. Es decir: huella digital, huella retinal, reconocimiento de rasgos de la cara… En teoría son componentes únicos y que no requieren nada especial al usuario, simplemente usa partes de su cuerpo.
El éxito de estos sistemas es tal que los precios han bajado mucho y ya hay multitud de ordenadores que vienen de serie con lector de huella digital, a lo que ahora se ha sumado el reconocimiento facial. Es algo bastante evidente, dado el crecimiento que el software de reconocimiento facial ha experimentado incluso para identificar personas en fotografías de comunidades virtuales. Si a eso le sumamos que cualquier portátil de hoy en día incluye webcam, es obvio pensar que no debería ser difícil recurrir a este sistema de autentificación.
Además la seguridad biométrica tiene un halo de ciencia ficción que revaloriza sus posibilidades. Sin embargo quienes hay quienes piensan todo lo contrario. En caso de un atraco mejor darle al tipo de la navaja tu tarjeta y pin que dejar que te corte un dedo para utilizar el cajero.
Por otro lado están los casos más rocambolescos que ponen en duda si son sistemas realmente más seguros. Por ejemplo han saltado el sistema de seguridad de reconocimiento facial de los portátiles de un modo muy sencillo. Tan sencillo que parece de película de Mel Brooks.
Simplemente se ha hecho una videoconferencia con la persona a suplantar, de esa videoconferencia se ha capturado la imagen frontal de su cara y se ha impreso en color. La cámara del portátil identificaba la fotografía en papel como el usuario identificando, dando acceso a sus contenidos. Si, tal como lo oyes. Ya veo a atracadores a punta de navaja con una cámara en el bolsillo: “sonríe o te abro en canal”, y con la foto revelada a una nueva generación de cajeros.
Esperemos que se deba a un software de baja calidad más barato para los portátiles, y no al grueso de la tecnología. Sin dudas hay modos de comprobar que la imagen es real.
