Vie 9 marzo 2007
Fumando a la puerta de…
Que no se diga que ya no se siguen las costumbres de la Iglesia.
Esta semana he tenido que pasar por ciertos centros hospitalarios, y no deja de ser llamativo la cantidad de gente que estaba fumando a la entrada, al estar prohibido en el interior.
La concentración de personas aumentaba, arrejuntados bajo el tejadillo de la entrada para resguardarse de la lluvia.
A mi memoria venían las misas de pueblo los domingos hace años y, sobre todo, los entierros. En ellos era habitual que, mientras se celebraba la misa, a la puerta grupos de hombres fumaban mientras las mujeres y otros familiares estaban dentro. No deja de haber cierto paralelismo entre la situación de entonces, me refiero a nivel visual y no a las razones por las que suceden, y la que ahora acontecen en hospitales y edificios de oficinas.
Si nos ponemos a pensarlo un poco, las iglesias fueron los primeros “espacios sin humo”.
No deja de ser pintoresco.
