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300, la película

Pese a Spider Man 3, Harry Potter 5, Shrek 3, Piratas del Caribe 3 (¿alguien más ve una tendencia en los títulos?), 300 puede convertirse en la película del año y en un clásico del cine.

La película es notable y la separa del sobresaliente la estupidez anidada en el Hollywood de nuestros años. La estupidez que sacrifica todo en pos de un “más difícil todavía” que ya se había logrado y que, por rizar el rizo, cae en lo ridículo y patético.

Como todo el mundo sabe 300 narra la historia de los 300 espartanos que se enfrentaron durante 3 días a las tropas de los persas que los superaban en proporción de 3.000 a 1. aprovechándose de que en el desfiladero el número de enemigos no era una ventaja propiamente. Quien quiera conocer quienes eran estos espartanos y que circunstancia históricas y políticas llevaron a este punto, le recomiendo la serie de artículos que Javi está publicando en su web.

Pasando ya a la película, podemos decir que es espectacular en la estética, en el montaje y en el rodaje de las batallas. Se aprovecha de un comic desarrollado en el culmen creativo y narrativo de ese grande que es Frank Miller. Suyos son Sin City, Batman Año Uno y el Regreso del Señor de la Noche, entre otros. Todos ellos obras maestras muy recomendables. Así la película bebe del comic de una forma paralela a como lo hizo SinCity. Bebe también de los diálogos: épicos y brillantes a menudo, aunque el doblaje de Jerjes lo convierten en un Drag Queen ridículo, aunque no se como sonará en inglés original.
El rodaje de las batallas es lo mejor que he visto en mucho tiempo, e incluso me atrevería a decir que es el mejor rodaje de combates clásicos de la historia. Podemos compararlo, cada uno dentro de la época que recrea, al desembarco de Normandía que Spielberg rodó para su soldado Ryan.

El uso de la cámara lenta en el momento de la finta de combate junto con la cámara rápida para los instantes del impacto muestran dinamismo, maestría y originalidad que seguro que veremos repetido los próximos años hasta la saciedad, como ya sucediera con el Tiempo Bala de Matrix.

Además los encuadres recogen a varios luchadores a la vez, sin acercar en exceso la cámara, recogiendo la táctica del combate.

Curiosamente la película tiene sus peores momentos cuando abandona el camino del cómic para intentar ser “aún más grande”. La aparición de orcos bajo las máscaras de las tropas de élite persas, elefantes de 10 metros que parecen mumakils de Tolkien (y que debieron necesitar un barco para cada pata para poder cruzar el mar),  el enorme troll que no sirve para nada o la trama de la mujer de Leónidas conspirando en Esparta para ayudar a su marido, son, cuanto menos, flojas y a menudo le hacen sacar a uno la mala leche. Parece mentira que con los recursos existentes, con una historia épica como pocas, se caiga en el folletín en favor del espectáculo.  Ni los persas tenían orcos, ni los elefantes eran tan grandes y cualquier intento de una mujer de acercarse a la plaza del consejo en cualquier ciudad de Grecia terminaría, como poco, con una pedrada. Por muy reina que sea.

Estos detalles, que no cuestan dinero al presupuesto de la película, se consiguen siguiendo guiones lógicos, no a estetas de videclip. A veces, incluso, consiguiendo el efecto contrario. Y es que la acaramelada y apasionada relación entre Leónidas y su reina es mucho menos emotiva e impactante que la frialdad y la emoción contenida del cómic.
Por lo demás la épica de la historia, de personajes que trascendieron la historia, consigue llegar al espectador y disfrutar de un espectáculo por el que da gusto ir al cine.

Tiene 2 comentarios »

  1. Lektu says

    http://en.wikipedia.org/wiki/Sparta#Women

    4 abril 2007 | #

  2. Sergio says

    Esa entrada habla de derechos civiles, no de derechos políticos. En este caso la diferencia es importante.

    7 abril 2007 | #

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