Vie 8 septiembre 2006
Alatriste
Casi.
Casi, pero no.
Era el momento. Un personaje reconocido internacionalmente. Un presupuesto importante. Unos personajes españoles en estado de gracia (lo siento, Eduardo Noriega, no hablo de ti). Una historia épica. Un protagonista internacional.
Pero no.
Alatriste no es una mala película, su problema es que pudo ser una buena película pero se ha quedado en el camino. Vigo Mortensen está impresionante unas veces y muy mal las menos, Javier Cámara borda al Conde Duque de Olivares y el plantel de actores parece haber echado los restos construyendo personajes creíbles, sin excesos. La manufactura impecable, desde la reconstrucción de la época, el mimo por los detalles, las coreografías de batalla, extras, localizaciones, etc.
Dicen que el problema está en intentar condensar 5 libros en dos horas, no lo creo así. Si bien se pasa de puntillas sobre algunos apartados, como el combate con el Príncipe de Gales, el orden de lo relatado es suficiente y adecuado. El problema está en otra cosa. En el ritmo.
El problema del ritmo en la película es … que no lo tiene. Ninguno. Bueno, no es cierto. Las batallas funcionan bastante bien, y la película gana cuando los protagonistas no estan en España. En Flandes o en el barco, recupera un poco, pero al intentar volver al día a día español se desinfla. Como he dicho, no por culpa de los actores, sino por ese paso irregular. Escenas alargadas más allá de lo necesario, escenas que sobran cuando falta tiempo para incluir otros contenidos. Escenas que intentan mostrar elegancia, majestad, cuando lo que muestran es aburrimiento. Personalmente la película me pareció durar 4 horas en lugar de las 2 reales.
Con otro montaje, el mismo material hubiese podido ser una obra para recordar. Quizá algún alma caritativa de Internet, con un poco de gusto, decida remontar el material existente, sin duda el resultado puede mejorar sustancialmente.
Por otro lado, quizá por la misma causa, vemos la historia como de lejos. Personajes que nos deberían ser muy cercanos, pues representan lo más español, nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades, no consiguen transmitir la carga dramática y épica de la historia. Como si todo estuviese visto desde una montaña lejana.
Sin embargo, cada escena funciona muy bien por separado. La ambientación, la manufactura, la interpretación rebosa calidad como nunca lo ha hecho en nuestro cine. Desde las situaciones de cara a cara entre actores, como las escenas con extras y multitudes. Un realismo sobrecogedor, más allá de los excesos de Hollywood.
La película no me disgustó. Pero salí enfadado por la oportunidad perdida. La oportunidad española de crear una película que pudiese superar las supreproducciones francesas como estandarte del cine europeo. Parece que debemos esperar otra de las películas de Amenabar.

Totalmente de acuerdo; no llegué a salir enfadada (más bien salí riendo por unas bromas que no vienen al caso), pero tal vez un poco descolocada. No llega al corazón, es grandiosa, detallista, sucia, cruel, pero no llega al corazoncito… Viva por Viggo y por la mayoría de actores (hasta el Noriega, xDDD…) pero sí, una oportunidad tal vez perdida… qué lástima…
9 septiembre 2006 | #