Mar 22 agosto 2006
Buenas noches y buena suerte
George Cloeny nos presenta uana película que rebosa clasicismo, y no sólo porque esté rodada en blanco y negro.
Relmente parecemos inmersos en la época de la caza de brujas de McArthy. No es sólo el ambiente, los personajes se comportan como lo hacían los actores clásicos. La cámara se queda quieta y deja que los personajes se muevan a su alrededor. El ritmo tranquilo, el guión que lleva a donde quiere llevar, sin concesiones a todo lo que no sea la historia. El ambiente de humareda en una época donde lo extraño era no fumar.
Buenas noches y buena suerte no sólo refleja uno de los momentos más importantes del periodismo estadounidense, en concreto la televisión, sino que lo hace como si de un documental se tratara. La cámara es impasible, no toma partido, como en un reportaje. Son los personjes que giran a su alrededor quienes toman partido. Actores de una obra de teatro que nos atraen y nos convencen de que hacen lo que deben hacer.
No deja de ser curioso que, precisamente en estas fechas de restricción en la privacidad y los derechos individuales, aparezca una película que reivindica la televisión como elemento de lucha contra el poder establecido. Contra un McArthur que desplegó una caza de brujas contra el comunismo que unas pocas décadas después nos parece totalmente imposible.
Hoy en día la posibilidad de un grupo de periodistas comprometidos, con un jefe que, sabiendo lo que se le puede venir encima hace la vista gorda, aunque sea por lealtad a los que le mantienen la audiencia día a día, nos resulta chocante. Es ese discurso inicial y final, que es el mismo, en busca de una televisión comprometida frente al entretenimiento de pan y circo lo que es de una rabiosa actualidad.
Una película de hoy que, décadas después, huele a clasicismo.
Y que no se diga, excelente web oficial en español, toda una sopresa por parte de Mangafilms
