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Almacenamiento centralizado para PYME y casas de sibaritas

Estoy cansado de decirlo, pese a que muchos me miran de arriba a abajo, los discos duros es uno de los soportes más inseguros para guardar información.

Y cada vez es más habitual que guardemos nuestros contenidos en discos duros externos. Y no hablo de música o películas que son conseguibles de nuevo, el problema son documentos, fotos, vídeos de nuestra cámara, articulos… Es posible que estemos en el momento de la historia que más fotos se hagan y, a la vez, que más fotos se pierdan accidentalmente.

Para el común de los mortales mi recomendación: todas los ficheros que tengas y que sean únicos guardalos al menos en dos discos duros diferentes o en disco duro y DVD.

Sin embargo en las empresas esto no es suficiente y si tienes un presupuesto un poco más holgado, hay soluciones mucho mejores. Se trata de los almacenamientos centralizados de varios discos duros en RAID.

Los RAID (hay varios) son distintos sistemas de escribir los datos en más de un disco duro a la vez, de forma que si se estropea uno no pierdes datos. Las más habituales son el RAID 1 (cada cosa se escribe en dos discos, por lo que tienes la mitad del espacio útil, a cambio de que el disco vaya más rápido) y el RAID 5 (se toma una cuarta parte de espacio para replicar el contenido, es más lento que el resto pero se desperdicia menos espacio)

Estos equipos centralizados son ideales para guardar información que no queremos perder, compartir datos entre diversos ordenadores, acceder desde el portátil y hacer copias de seguridad. Realmente son un perfecto complemento para el Time Machine de Apple o cualquier otro backup. Ambos incluyen su propio software de backup, ambos envían avisos por email en caso de que uno de los discos falle, para sustituirlo y ambos pueden conectarse al directorio activo de la empresa.

En Gizmología han seleccionado 5, yo os dejo con los dos que más me han llamado la atención.

En primer lugar el Western Digital ShareSpace

Dentro de esta caja hay capacidad para 4 discos que pueden ser de 500 Mb hasta 2 Tb, por lo que la capacidad total es de 2 Tb a 8 Tb. Ahí es nada. Los discos no son intercambiables en caliente, hay que apagar el equipo para hacerlo, pero para la mayoría de sus usos no es un problema. Si esos 8 Tb te quedan pequeños, aun puedes conectarle otros 3 discos adicionales en cualquiera de sus conexiones USB.

Este pequeño cubo se conecta a la red a una conexión Gigabit (1.000 Mbps) y puedes acceder a él de múltiples formas: por web, por FTP, por carpeta compartida… También puedes acceder de forma remota, desde internet, con un software que incluye.

Además tiene funcionalidades adicionales, tales como servir de servidor centralizado de iTunes, o hacer streaming de vídeo. El precio oscila de los 559 € para 2 Tb (muy caro) a los 1340 € por 8 Tb, bastante más razonable aunque lejos de la mayoría de bolsillos.

El segundo modelo es el LaCie 5big Network

El LaCie viene con capacidad para 5 discos pero, curiosamente, únicamente llega hasta 7,5 Tb. La razón es que de momento el máximo que soportan son los discos de 1,5Tb, y no los de 2 Tb que los llevaría a los 10 Tb de capacidad. No se que pasa si los sustituyes a mano por otros. Su capacidad de expansión es parecida a la del otro: 2 puertos eSATA y 1 USB2. Un enfoque más dirigido al rendimiento del disco.

También se pueden compartir por web, carpeta y FTP. No tiene opciones de streaming ni de iTunes Server, pero a cambio ofrece dos cosas muy interesantes: compatibilidad para Bonjour de Apple y algo que puede ser muy demandado, un cliente de Bittorrent para no tener que dejar el ordenador descargando.

Este modelo es más seguro y versátil que el Western Digital, puede tener los mismos RAID y tambien aporta RAID6 (pueden fallar dos discos antes de que se pierda información, en RAID 5 con dos fallos ya se pierde), RAID5+Spare (un disco queda de reserva por si falla un primero) y RAID 10 (un RAID1 extendido).

Además presumen de ser los más silenciosos y que menos consumen. Lógicamente el producto es mucho más caro que va desde 750 € el de 2,5 Tb (5×500 Gb) hasta los 1.500 € por 7,5 Tb (5×1,5Tb).

Como digo, no están al alcance de todos los bolsillos en casa, aunque sin duda sería una buenísima inversión, pero en una empresa es un coste muy bajo a cambio de lo que nos dan.

Punto final a Galáctica

(Los Spoilers al final y avisados)

Hace tres años (casi exactos) publiqué una primera reseña de Galáctica, una miniserie que acababa de conocer y que desembocaría en una serie completa.

Hace una semana que esa misma serie ha terminado, en Estados Unidos, después de una miniserie y 4 temporadas (la última dividida en dos años por culpa de la huelga de guionistas del año pasado).

El regusto general de la serie ha sido más o menos agradable, con momentos realmente brillantes y otros cuantos que apetece coger a los guionistas y lanzarlos al espacio por la escotilla. Personalmente me ha parecido bastante insufrible la tercera temporada (he estado revisualizandola entera recientemente) que se hace tediosa y demasiado larga, incluyendo capítulos de relleno. No quiere decir que no tenga buenos momentos. Sin embargo el resultado final es positivo. La serie plantea un escenario de aventuras y supervivencia que trasciende lo que vemos para preguntarnos a nosotros mismos quienes somos, de donde venimos y en que o quien creemos.

Su fuerza está precisamente en unos personajes con muchos pliegues, capaces de lo más heróico o lo más rastrero, sin traicionar en ningún momento su misma esencia. Un efecto reforzado por actores, en general, que se mimetizan con sus personajes dandole vida y dimensiones. La relación entre ellos, el tira y afloja, las traiciones, las heroicidades,… todo ello son la tela de araña que atrapa el interés de quienes siguen la serie.

Sin embargo no podemos hablar de serie redonda. Pese a que algunos intenten encumbrarla en el altar de las grandes series como Perdidos o Roma, la falta de interés en el detalle la hace flojear y caer estrepitosamente. La sensación de “todo vale para que siga la historia” parece una tomadura del pelo para el espectador. Hay muchos casos, pero permitidme un ejemplo de la segunda temporada.

Después de temporada y media intentando detectar cylons entre los humanos, que es imposible distinguirlos, resulta que Sharon/Athena es capaz de conectarse un cable de fibra óptica por el brazo… algo que hubiera detectado cualquier radiografía o scanner.

Este ejemplo quiero que sirva para ilustrar mi análisis del final de serie. Y ahora llegan los spoilers.

SPOILERS

Tras una cuarta temporada bastante buena, el final de temporada es realmente redondo si lo planteamos de forma genérica, como una metáfora del fin del viaje. Un viaje que lleva a los protragonistas a ser nuestros antepasados. Un detalle genial es que llamen Tierra a nuestro planeta en honor a la otra Tierra que buscaban y que encontraron deshabitada a mediados de la cuarta temporada.

La alianza con los cylon, la decisión de renunciar a todo para empezar desde cero como raza, pero no como civilización o cultura, es una metáfora del vuelta a empezar, del “todo esto ha pasado y volverá a pasar”. La rueda sin fin.

Y al final te deja un buen sabor de boca, has visto el viaje y el destino.

Lo que falla son, una vez los detalles, las soluciones de “porque si”. Esa destrucción de la colonia cylon porque una mano muerta cae accidentalmente sobre el botón de lanzamiento de misiles en el preciso momento que la rotación de la nave apuntaba en la dirección correcta. Esa decisión unánime de 39.000 personas de renunciar a todas sus comodidades, tecnología y forma de vida simplemente para vagar por un planeta poblado de Cromagnones (como mucho). Sin más, sin discusión, simplemente Apollo lo dice y todos están de acuerdo.

Como digo es un hermoso final como metáfora, pero una gran tomadura de pelo en la ejecución.

Y este es el resumen de la serie. Una serie que se ve con gusto, con asombro en algunos casos, siempre que no nos paremos a analizar lo que sucede. Una serie en la que los guionistas derrochan buenas ideas a la vez que insultan a sus seguidores.

Pero una serie que he disfrutado ver según la emitía en Estados Unidos, y eso define que al final merece la pena.

Gran Torino: la historia de todo un Eastwood

Este viernes se estrenó la última película de Clint Eastwood. Última en más de un sentido pues con ella pretende despedirse de su faceta de actor y centrarse en su gran papel como director que lo ha ensalzado entre los grandes del cine.

Quizá Gran Torino no sea una película “mayor” en su obra, pero derrocha calidad en cada fotograma en una época en que estamos acostumbrados a que nos sorprendan por el guión truculento o por los efectos especiales.

La historia que nos narra no es nueva. Un anciano cascarrabias, tozudo y racista que termina viéndose más identificado con sus vecinos asiáticos que con sus hijos y nietos. No hay giros sorprendentes en el guión. No hay efectos especiales. Pero en poco menos de dos horas podemos disfrutar de un derroche de cine que compendia todos los personajes que ha interpretado Clint Eastwood.

Y es que en ese Walt, en cuya piel se mete el actor, están los personajes de Leone, Harry Callahan, el Sargento de Hierro,  y los más crepusculares de los últimos 15 años. Como si quisiera hacer un recorrido por su historia. Según la fase del film, vemos como evoluciona y pasa por todos ellos, incluso casi casi autoparodiando alguno de ellos.

Si a alguien se parece, inicialmente, es a ese Sargento de Hierro, rabioso, tozudo y sarcástico pero con más honor y entereza que nadie que le rodean. Y es que este Walt, en el final de su vida, cabezón, racista, malhablado, reaccionario, inamovible… consigue cambiar y cambiar a su barrio sin renunciar, en ningún momento, a ser quien es. Y es precisamente esta historia de cambio, ese viaje vital, el que nos emociona y nos hace seguir la historia sin pestañear.

Sin pestañear pero con varios momentos hilarantes, resultado de los exabruptos y extremos de un personaje que carga sobre sus fatigados hombros todo el peso de la película igual que carga el peso de sus vecinos. No son pocas las carcajadas que nos hace dar y no es poco emocionante  ver como, pese a todo lo que creía posible, consigue una paz que ya creía imposible.

Iba al cine esperando encontrar una buena película. Salí habiendo visto algo que va más allá de una historia bien contada. Una historia con la que puedes sintonizar y que te llega. No se a donde, pero te llega.

Vistazo rápido a tres semanas de iPhone

Tres semanas, aproximadamente, es lo que llevo con mi iPhone 3G de 16Gb. Es el último de los dispositivos electrónicos de mano que he tenido.

Todo empezó con una agenda electrónica (eran finales de los 80 o muy al principio de los 90). Después pasé a una PALM IIIx, de cuando la marca pertenecía a 3COM. Pocas cosas mejores por entonces (la V salió después y estaba fuera de mi alcance). Después una HP HX4700, potencia bruta en un tamaño más bien grande. Por último la BlackBerry 8800 que me ha puesto la empresa y que combino con mi nuevo iPhone.

Además la gente cercana a mi ha tenido (pudiendo usarla yo con cierta frecuencia) la PALM m100, la Fujitsu Siemens Pocket Loox 440 y el iPod Touch.

No es un historial enorme, pero me da cierta perspectiva respecto a lo que puede ser un dispositivo móvil.

En primer lugar decir que estoy encantado con el iPhone, personalmente supera al resto de dispositivos que he probado, siempre bajo mi punto de vista. Esto es muy importante, pues cada uno espera algo distinto del iPhone. Y es que quien sea un devoto seguidor de los gadgets de telefonía móvil, probablemente está más a gusto con un Nokia n95 o n96 que con un iPhone. Sus prestaciones como teléfono no son nada del otro mundo, su potencia está en la conexión a Internet.

Para mi el iPhone es uno de los primeros dispositivos que justifica la definitiva unificación entre teléfono y PDA. Desde luego otros antes que él lo han hecho, algunos con gran éxito, pero muchos otros fueron un desastre que hicieron que algunos prefiriesemos tener esos aparatos por separado. Su capacidad de conectividad es muy buena, el navegador comodísimo, su principal baza y el correo electrónico muy práctico. Además las 20.000 aplicaciones disponibles en el App Store son un complemento muy bueno. Aunque las más habituales son juegos, podemos encontrar aplicaciones para casi de todo. Especialmente para relacionarse con comunidades virtuales o aplicaciones de Internet: Facebook, Twitter, MySpace, chat, blog,…

Sin embargo hay unos cuantos peros que ponerle y en los que debería mejorar. No voy a inventar nada nuevo, todo el mundo los conoce, pero se echan en falta. En primer lugar, aplicable a cualquier gadget, nunca se tiene suficiente batería.

Lo que más echo en falta, más aun que el copiar/pegar, una cagada que no entiendo que se siga manteniendo, es la posibilidad de tener varias aplicaciones en multitarea, realizando una en segundo plano. Si es cierto que hay programas que soportan esta opción de serie, lo normal no es que sea así. Las PDAs y Smartphones con Windows Mobile soportan esta funcionalidad, pero es que la BlackBerry, con su limitado procesador, también lo hace. Tampoco es de recibo, a estas alturas de la película, una cámara tan insuficiente y que de serie no grabe vídeo, solucionable con software adicional.Por último, la funcionalidad de Bluetooth da la risa. Está tan capada que sólo sirve para el manos libres. No le veo sentido

El teclado tiene una curva de aprendizaje dificil inicialmente, aunque se avanza rápido en horizontal, en vertical resulta relmente incómodo. Lejos de la funcionalidad de la Blackberry. Como digo en horizontal es fluido, aunque no lo soportan muchas de las aplicaciones.

En cuanto al tema de no mandar MMS, nunca he mandado uno en los últimos móviles que tenía y lo soportaban. Algunos hablan de deficiencias en el programa de SMS, descargando programas que solucionan estas carencias. Personalmente no soy muy amigo de los SMS y la filosofía del iPhone es: ¿para qué mandar SMS si tienes tarifa plana con acceso a herramientas más potentes como correo, twitter, messenger…?

Por lo demás la experiencia es realmente buena. Puedo avanzar la lectura de los RSS desde el iPhone, seguir Twitter y en mis duditativos avances en FaceBook me parece más fácil gestionarlo desde su aplicación para el iPhone que desde la web.

Echo en falta un programa de gestión del tiempo similar al Pocket Informant o el Agendus, pero quizá no he buscado lo suficiente (o no lo he buscado entre los programas de pago). Como digo, muy recomendable para adictos a la red.

Quantum of Solace: prólogo de una película Bond

Quantum of Solace es la segunda película Bond protagonizada por Daniel Craig.

Tras la excelente Casino Royal, se continúa reconstruyendo al espía inglés desde cero. Hace dos años titulé la reseña de aquella película “Bond Beguins” por el volver a empezar desde cero, en Quantum of Solace se sigue esta tendencia marcada por Christopher Nolan  en Batman, pero no tanto por la reconstrucción sino por el acercamiento del resultado a la realidad. En el nuevo Bond no hay cabida para cacharros de científico loco. Se ha eliminado a Q. Los malos no son malos de opereta, sino organizaciones que consideramos posibles, fruto de las teorías de la conspiración menos desencaminadas.

Es, así un Bond que, manteniendo su proyección internacional, su acción imposible, su capacidad para hacer de todo o para llevar a cualquier mujer a la cama, es un personaje más próximo a la realidad.

Pero Quantum of Solace no está a la altura de su predecesora. Casino Royal es una obra perfectamente hilvanada, con un estupendo control del ritmo y unos personajes con una interrelación clara. Quantum of Solace es una carrera desenfrenada, una persecución contrareloj. No se pierde un minuto  en contar más de lo estrictamente necesario. Si nos ponemos a pensarlo, realmente es un prólogo de una película de 007 más que la película en si misma.

Los que conocen la saga saben que antes de empezar la película hay un pequeño prólogo, una historia menor que cierra un arco argumental anterior o introduce la película. Este prólogo termina con el agente británico, pistola en mano, caminando frente a un punto de mira al que terminará matando.

Quantum of Solace cumple dos de estas condiciones: el argumento de la película es una continuación de la anterior y termina precisamente con el punto de mira.El director nos hace un guiño y explica porque hay tan poco tiempo para la interrelación de los personajes, que no deja de ser más que unos cruces puntuales para acelerar o detener la persecución. Y aquí es donde los detractores pueden hacer fuerza para denigrar la película. No hay momentos del casino, ni momentos para cortejar o para la sonrisa torcida. Apenas dos momentos, ambos con el mismo personaje que apareción en la película anterior, una en el avión y otra en una acera sudamericana. El resto es pura acción.

Dos horas que se te pasan en un suspiro, con fuegos de artificio y acción de la de toda la vida. Entretenimiento del que prometen que termina con el “James Bond volverá pronto” y yo ya espero la siguiente entrega.

Aunque lo cierto es que sabe a poco después de la sorpresa que fue la grandísima entrega anterior.

WikiMapia: conoce el mundo, presenta tu mundo desde Google Maps

Todos conocemos Google Maps y la Wikipedia. Uniendo ambos conceptos tenemos WikiMapia.

WikiMapia es un mapa de Google Maps que nos permite navegar por él, acercarnos, alejarnos, … Hasta ahí sigue siendo Google Maps. Lo que cambia es la posibilidad de marcar puntos o zonas del mapa (segun hacemos zoom ya vemos docenas de estas marcas) de forma que señalen o delimiten una zona geográfica, un barrio, un edificio, un monumento, una playa… Una vez seleccionada la zona, existe un Wiki para la misma, de tal modo que cualquier usuario puede añadir información sobre ella.

Es una herramienta muy útil para conocer una nueva ciudad, pero no sólo desde el punto de vista de una guía turística, sino que puedes conocer lo que hablan de él otros visitantes, los habitantes de la ciudad, como cambia en las distintas fechas…

La herramienta está disponible en varios idiomas y permite añadir información y fotos de forma dinámica en cada uno de esos idiomas. De forma similar a como sucede en la Wikipedia. En el caso de que no tenga ningún comentario, suele darte un mínimo de datos: coordenadas, distancia al centro de la ciudad, enlace al artículo de la Wikipedia al respecto y un link para enlazarlo desde cualquier página web. La relación con otras páginas web no acaban ahí. En todo momento es posible crear un acceso a tu web, insertándolo del mismo modo que se incluye un video de YouTube.

Crear un sitio o área nueva es realmente sencillo, simplemente con unos clicks del ratón que creen un polígono alrededor de la zona.

Otra opción a reseñar es la existencia de filtros que nos permite elegir que información aparece, porque por defecto el enorme volumen de tags hacen la navegación y el acceso muy incómodo.

En los puntos débiles podemos reseñar la lentitud de la web si la comparamos con Google Maps, la escasa información existente aun y el exceso de sitios señalados cuando hacemos zoom por defecto.

No obstante su potencialidad es enorme, sobre todo si se populariza lo suficiente para que aumenten el número de entradas. Imaginaros poder ir a una ciudad, filtrar por restaurantes y ver las recomendaciones de quienes viven en esa ciudad. O que en la descripción de una zona no aparezca sólo la descripción fría, sino también como se transforma de día y de noche, como se celebra un festival en ciertas fechas,…

Seguro que a todos se os ocurren muchas otras aplicaciones.

Rebobine por favor

Allá por el mes de agosto me atreví a hablar de una película aun sin estrenar Be Kind, Rewind.

Parecía una comedia  disparatada sobre unos dueños de un videoclub a los que se les magnetizaban todas las cintas VHS y decían grabar sus propias versiones caseras de los títulos más conocidos.

Este fin de semana pude verla y el resultado me ha dejado un buen sabor de boca, pese a no ser nada de lo que prometía.

Y eso es lo más extraño, la película mantiene el argumento comentado, pero se aleja del enfoque más desmadrado o descabellado para dirigirse a un humor cuidado, un homenaje al arte y lenguaje del cine.

Las situaciones son surrealista, con personajes que parecen sacadas de los disparatados sueños de los hermanos Cohen, pero con un enfoque muy personal y tierno. Una comunidad pequeña, un barrio decadente o pueblo americano, en el que van a derribar el viejo edificio del videoclub, que es también la vivienda de su dueño. Éste dejará de encargado a su pupilo para ir a la conmemoración de la muerte de la figura de jazz que vivió en ese edificio: Fats Waller.

A partir de ahí tendrá lugar el accidente conocido, con sus hilarantes resultados. Pero la fuerza de la historia no está en esos geniales cortometrajes que resumen las más conocidas películas, sino en la modificación del espíritu del pueblo que, poco a poco, convertirán esas películas en su ilusión. Una ilusión que les hará revivir por dentro e ilusionarse por las películas y el hecho de hacer películas.

Al final todo el pueblo se convertirá en un inmenso Hollywood (o debería decir Bollywood).

La historia de Fats Waller será también la metáfora que, a lo largo de todo el film, nos guiará por el cambio experimentado por todos los protagonistas. Al fin es realmente la historia que se cuenta. El rodaje del documental de Fats Waller. Porque sin todo lo que ha sucedido, sería imposible que se hubiera llevado a cabo.

No es una obra maestra, pero si puede ser una obra de culto. Es uno de esos mundos de personajes entrañables y peculiares que pueden rayar, y rayan, el absurdo. Como en las creaciones de Kevin Smith o los Cohen, pero con ideas propias.

Tanto Jack Black como Mos Deff o Danny Glover convierten en realidad lo que interpretan. Especialmente Jack Black está demostrando, paso a paso, que su capacidad interpretativa va más allá de las comedias de adolescentes.

Al final la historia es un cuento, una fábula de la ilusión en lo cotidiano del día a día.

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