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Hulk

Hulk es la última película de superhéroes Marvel estrenada y parece que también será la ultima del año. Aún nos quedan un par de películas, pero correspondientes al universo DC.

Desde el principio llamó la atención que apareciera tán rápidamente una versión del forzudo verde cuando es tan reciente la película dirigida por Ang Lee. Todo el mundo sabe que la Marvel no quedó muy contenta con ella y quiso hacer su propia versión.

Ang Lee nos presentó una película muy cuidada, casi intimista por momentos y con un montaje novedoso, que considero de lo mejor de la película. Sin embargo traiciona, en mi opinión, el personaje de Bruce Banner, aunque retrata bastante bién al monstruo y al resto de personajes.

Me da la sensación que en el cine de superhéores la calidad de una película no la marca el superhéroe, sino la personalidad alternativa. Así el nuevo  Batman o Iron Man funciona en el momento que Bruce Wayne o Tony Stark nos cautivan desde el primer momento.

Centrandonos ya en el nuevo Hulk, la película no está mal sin más pretensiones. Bebe de un punto de vista del personaje que se vió por televisión 20 años atrás, con un Bruce Banner atormentado por su secreto y con un permanente miedo a convertirse en lo que sabe que es. Este punto de vista me parece más acertado que en el de Ang Lee, con un Banner apático y con un problema social rayante en el autismo. La huída permanente de la última película se corresponde con el original del comic y me parece más acorde con un científico que sabe lo que es y que teme convertirse cada momento. Por su parte el monstruo mantiene unas proporciones más adecuadas que el que habíamos visto además los efectos visuales están mejor resueltos. Norton, como siempre, está muy bien y el resto de actores están correctos.

La temática es mucho más de comic, con un adversario clásico: la Abominación, y varias indicaciones a otros personajes clásicos del universo Hulk, como son Doc Samson o el Líder. En este sentido el objetivo de Marvel está cumplido, con una integración total en lo que ya nos apunta Iron Man: SHIELD (pena de traducción por ESCUDO), el proyecto Supersoldado y un mundo con multiples series con poderes.

Y estas son todas las “mejoras” de la película. Ang Lee es un director mucho más compentente, con mayor capacidad para las alegorías y las metáforas, presentes en el ubicuo color verde de su versión y la intención de contar una historia de relaciones más allá de la pura lucha.

No sabría cual de las dos poner primero, cada una tiene sus virtudes, ninguna de las dos es realmente sobresaliente. Entiendo que Marvel haya querido hacer una versión más próxima al original en busca del objetivo final: Los Vengadores que se planea hacia 2011.

Bien aprovechados los cameos tanto de Stan Lee como de Bill Bigsby Bixby(un pantallazo),Lou Ferriño (muy simpático) y de Tony Stark.

Mal la moda actual de rodar tan cerca de la acción que te impide apreciar lo que pasa. Especialmente cuando ya hemos visto en Iron Man que pueden verse peleas de superhéroes a distancia sin que pierdan calidad ni credibilidad.

Final de la 4ª temporada de Perdidos

Si, este jueves ha terminado en Estados Unidos la cuarta temporada de Perdidos con un capítulo de unas dos horas.

La cuarta ha sido la temporada más peculiar de todas las emitidas hasta ahora. No se si mejor o peor que las anteriores, pero desde luego distinta. La sustitución de los flasback por los flasforward han hecho que a menudo la historia paralela sea más relevante que la propia historia de la Isla.

Da la sensación como que quisieran estropearte el chiste: “sí, es una isla de verdad y van a salir, ahora deja de darme la brasa con eso y te voy a contar la historia”

No obstante precisamente esto ha hecho que el punto de vista cambie bastante. Lo primero de todo porque, a nada que nos de por reflexionar, el protagonista de esta cuarta temporada es Ben, y no ninguno de los ya conocidos. En segundo lugar porque la certeza de que saldrán y de como serán sus vidas después pueden quitarle un cierto “halo misterioso” a lo que sucede en la isla.

Sin embargo todos los elementos de la serie están ahí y, curiosamente, en esta temporada se resuelven muchos más temas que en las temporadas anteriores. Desde luego aun queda mucho por saber, pero está claro que al definir el número de capítulos restantes los tiempos están claros y los ritmos también. Y se nota.

El final de la temporada, como todas, deja una seria incógnita para las siguientes, pero sin duda no tan acusadas como las temporadas pasadas. Sabes que algo ha sucedido, algo importante y trascendente. Al contrario de lo que veníamos viendo lo importante ya no es el futuro, sino el pasado ¿cómo ha llegado a suceder? ¿que harán al respecto?

Como podéis entrever ha sido una temporada de claroscuros, que he pasado del encanto fascinante que no disfrutaba desde la primera temporada a la sensación de no saber si esta era la serie que seguía. Al final le doy un resultado positivo, poniendo el global por encima de la media.

Sólo quedan 34 capítulos repartidos en 2 temporadas para que la historia concluya.
Esperemos que las uñas lleguen para todos ellos.

Rant

Rant es la última novela de Chuck Palahniuk, autor de la archiconocida El Club de Lucha, en la cual se basó la película.

Es el tercer libro al que me acerco del autor, después de El Club de Lucha y Nana, considerando al autor uno de mis favoritos contemporáneos. Su visión ácida, malsana, de una sociedad brillante que esconde, en el fondo, frustraciones, disfunciones sociales, odio,… es tan corrosiva como certera.

Sin embargo, pese a haber disfrutado de su lectura en un tiempo record (es poco el tiempo que hoy dispone uno en el día a día), debo decir que Rant es la peor de los tres títulos citados.

Y no es por la historia, ni los personajes ni el tono, sino por la forma.

Y es que el autor ha decidido contarnos la historia de un personaje de los suburbios, de la zona marginal, que es considerado como el mayor asesino actual después de propagar una plaga por toda norteamérica. Pero ha decidido hacerlo a través de entrevistas e interrogatorios a los personajes que lo conocieron o vivieron cerca de él. No es mala idea y resultaría… sino llega a ser porque en lo narrativo todos los personajes son el mismo.

Apenas existen diferencias de tono, de pensamientos, de carácter, de puntos de vista.  Por supuesto cada narrador, que el autor entremezcla constantemente, tiene sus ideas propias y su experiencia, pero si quitáramos el nombre de cada uno al principio de cada párrafo nos quedaría prácticamente una novela tradicional. Y es que no hay saltos de estilo ni de forma de expresarse o pensar. Y esto se acentúa con el peculiar humor e imaginación de Palahniuk que comparten todos sus personajes. Por eso debo hablar de experimento fallido.

Obviado este punto, que en ningún momento te saca de la historia, la novela sigue las obsesiones del autor. Personajes marginales con dudas existenciales que se entremezclan con historias cotidianas, leyendas urbanas y vueltas de tuerca que hacen único su forma de ver el mundo.

Chuck Palahniuk es a las leyendas urbanas y las historias callejeras lo que Greg Egan es a la ciencia ficción científica, un constante bullicio de ideas, giros y puntos de vista únicos de lo cotidiano, lo metafísico y lo que es invisible a los demás.

Es curioso que, aunque no se le considere, Palahniuk es un autor de género. Cubiertas de la manta de lo callejero y lo cotidiano, sus historias son casi siempre fantásticas (Nana) o directamente de ciencia ficción, como Rant.

La novela se desarrolla en un futuro quizá alternativo, con una sociedad separada entre nocturnos y diurnos, una nueva forma de segregación temporal que lejos de solucionar los problemas únicamente los ha cambiado. La música, el cine, la televisión, la literatura… todo ha desparecido en base a los interfaces que te hacen sentir lo que otros sienten y algunos se han lanzado a intentar vivir de verdad en lugar de prestado. Especialmente esos personajes marginales que no tienen nada que perder.

En este argumento podemos ver todas las obsesiones y temas habituales en el escritor. Esa vida alienada por promesas incumplidas por los medios de comunicación y entretenimiento. Humanos esclavos de los que les rodean, adictos a las vidas de otros. Una nueva forma de Club de la Lucha.

El protagonista  es un niño extraño, casi alucinante, nacido en una pequeña comunidad que lo adora tanto como lo odia. Ese chico marginal y extraño que las atrae a ellas y es la envidia de ellos. Un niño más consciente de lo que le rodea que los adultos y que se juntará con otros que lo encumbrarán a su muerte.

La novela podemos decir que tiene lugar en tres partes. Una inicial que cuenta su infancia, lo que le ha hecho ser como es. Una comunidad de la américa profunda que podría estar, perfectamente, en otro planeta.

Cuando Rant se va a la ciudad entra en un mundo radicalmente al anterior, con personajes marginales donde antes eran sobrenaturalmente normales… en apariencia.

Y de aquí a una tercera parte, más floja que las dos iniciales, que da un vuelco a todo y  te hace ver todo lo que has leído de un nuevo modo. Y es que desde el principio es difícil desentrañar en las historias de quienes le rodean que parte de lo que dicen es real y que parte leyenda.

En fin, una novela entretenida, brillante por momentos, pero que le falta un poco para ser realmente redondo.

Searchme: buscador visual (efecto coverflow)

Searchme es una nueva propuesta de buscador de Internet bastante diferente a lo que estamos acostumbrados. La diferencia radica en la presentación eminentemente visual de los resultados y en la capacidad de filtrar los resultados por categorías.

Searchme es multimedia donde Google es texto. Eso no lo convierte necesariamente en mejor, sin duda es muy difícil de utilizar en dispositivos móviles, es más lento y cuesta ver algunas cosas de un vistazo, aunque otras son mucho más fáciles de dar con ellas.

Parece paradójico, pero no es así. El nuevo buscador presenta capturas de las páginas encontradas y puedes pasar de una a otra, igual que en el iTunes o el efecto coverflow que Apple ha puesto en su Leopard y los actuales iPod (Nano, Touch, classic e iPhone). De esta forma si estamos buscando algo visual (fotografías, una web que recordamos de haber visto pero tenemos dudas,…) nos es más fácil dar con ella. Con una barra inferior podemos pasar de un resultado a otro, o también haciendo click sobre la captura de la web. Para saber de que va la web, en la parte inferior de la imagen seleccionada aparece un resumen de su contenido.

Esta es una de las funcionalidades más espectaculares, pero no la única. El interfaz te permite configurar fácilmente la apariencia y los filtros de adultos de los resultados, pero lo que más chocante y útil me ha resultado es la capacidad de filtrar resultados por categorías. Según vas escribiendo caracteres en la caja de búsqueda te va sugiriendo categorías para la palabra que se va formando. Puedes dar a enter para elegir la búsqueda en todo el buscador o hacer click en la categoría para que te presente sólo los resultados que tienen que ver con los mismos.

Por ejemplo, si buscamos “fórmula” te deja elegir entre “auto racing”, “matemáticas”, “boating”, “stocks”, “chemistri”… Es realmente útil cuando hoy en día cualquier búsqueda de palabra te da millones de resultados.

Además está la opción de buscar por texto, en un icono que aparece en el extremo inferior de la web.

Serarchme está en fase beta, pero registrándote con una cuenta de correo en unos minutos puedes estar probándolo.

Sin embargo no todo es bueno. El problema, pese a lo que pudiera parecer, no está en el rendimiento del interfaz gráfico, que es bastante fluido, sino en el propio concepto visual. Mientras que la agrupación por palabras clave es muy interesante, no lo tengo tan claro en ver gráficamente las webs. Casi siempre es más rápido acceder directamente a la lista de texto que te presenta Google. Creo que en este caso es más una solución de nicho para cuando recordamos la apariencia y no bien el contenido de la web, o para buscar imágenes, fotos, vídeos y demás. De hecho no se porque me da que va a tener bastante éxito como buscador de contenidos porno…

Los resultados aún son bastante escasos. Casi todos en inglés, incluso de conceptos típicamente españoles, y aún muy básicos. Necesita mejorar en este aspecto si quiere crecer y encontrar su hueco, por pequeño que sea, en el mercado.

Os dejo el vídeo oficial de la propia web para que podáis ver su funcionamiento.

Shoot em up

Shoot em up es una película que no puedes, ni debes tomarte en serio. Es una broma en la que el fondo no importa y el más difícil todavía llega más allá de los chistes de Chuck Norris.

La premisa parte, por tener alguna premisa, de un vagabundo  (Clive Owen) que interviene para impedir la muerte de una embarazada, quedándose con el bebé de una madre muerta. A partir de ahí cientos, literalmente, de asesinos se lanzan tras la criatura para encontrarse con las balas y las zanahorias asesinas del protagonista.

La película es una secuencia tras secuencia que busca el más difícil todavía, la estética de la violencia y los disparos infinitos, con un malo imposible, unos secuaces estúpidos y un protagonista que auna en un sólo personaje a todos los excesos asiaticos, los protagonistas de la Canon y de todas las películas de acción, dejando las películas de Jhon Woo en una secuela de Sentido y Sensibilidad.

Es la típicia película que gusta de ver en compañía mientras dejamos salir sesudos comentarios del tipo “anda ya”, “si anda, ¿y qué más?” mientras no podemos apartar la mirada de semejante disparate.

No se si considerarlo una película o un videoclip de 75 minutos (no alarga lo que no da más de si), pero que es mejor que una comedia.  En su día, en los vídeos de la semana, incluí un trozo con el polvo que Clive Owen y Monica Belucci echan sin parar de disparar en ningún momento, no es lo más exagerado del film.

Quedáis todos avisados.

Monica Belucci está guapísima.

Hijos de los hombres

No hay ninguna duda que Clive Owen es uno de los actores en alza. Algo nada desdeñable si no olvidamos que los nombres que lideran las películas de nuestra cartelera llevan ya años en la cúspide y son pocos los que aparecen hoy en día.

En Hijos de los Hombres interpreta a un ex político idealista y comprometido ahora amargado en un mundo que se acaba. Por alguna razón hace 18 años que no ha nacido ningún niño por lo que la raza humana se extinguirá. A eso suma la muerte de su hijo, un bebé, 19 años atrás, como metáfora de lo que está ocurriendo en el resto del mundo. Esta sociedad (inglesa) ha optado por convertirse en totalitaria, fascista y xenófoba, algo parecido a lo que sucede en V de Vendetta, aunque sin llegar al extremo. Este fascismo ha provocado la aparición de grupos terroristas que creen en la igualdad de los hombres y una posible solución al problema.

En medio de este escenario una inmigrante ilegal, negra, aparece embarazada y el protagonista se verá irremediablemente involucrado en su protección hasta un supuesto y casi mítico barco que la llevaría a un lugar donde se lucha por la vuelta de la fertilidad.

La fuerza de la película radica en el ambiente totalitario, pesimista y apocalíptico que flota en todo el metraje. La sociedad no tiene futuro, los humanos no lo tienen y es transmitido en cada momento. No sólo la edad de los ciudadanos, sino, pese al desarrollo tecnológico, la penuria de sus miradas, la imposibilidad de mirar hacia delante, el “todo da igual, todo está perdido”. Una sensación de pesadez y opresión que consigue traspasar la pantalla.

Un ejemplo claro es la primera escena, donde todo Londres se paraliza a llorar cuando el humano más joven de la tierra, de 18 años, muere asesinado. Un símbolo más de futuro que muere, como el resto de los sueños.

No se trata de una película con pretensiones, ni ínfulas moralizantes. Si su tono fuese otro podríamos hablar de una road movie o una película de aventuras, pero el ambiente lo cubre todo. Por eso quizá, y la correcta interpretación de los actores, las dos horas de película pasan sin darte cuenta hasta un desenlace que resulta obvio desde los primeros compases.

Una película recomendable, que no es poco con los tiempos que corren en el cine.

Los personajes son esclavos de si mismos,

Mudándome a lo grande: iMac 24″

Pues si, llevaba una temporada dándole vueltas a la mudanza, pero diversos temas personales lo han retrasado. Creía que enero sería la fecha definitiva, pero casi por casualidad ya está aquí.

Se trata de mi nuevo iMac de 24″.

No creáis que no he tenido dudas. La primera fue los problemas de tarjeta gráfica mencionados meses atrás. Especialmente cuando ATI nunca ha sido mi marca favorita para estos menesteres precisamente…

La segunda cuándo sería el momento adecuado. Con Apple nunca se sabe. La primera idea era enero, después de la keynote de Jobs. Pero la semana pasada, en el día del socio de la Fnac no pude reprimirme (además de ahorrarme un buen pellizco con el 10% de descuento).

Lo primero sorprende su tamaño. Es más delgado que mi antigua pantalla Benq de 20″. El diseño es impecable y el contraste de colores y texturas, del que dudé en su lanzamiento, denota calidad, sobriedad y estilo.

El modelo elegido es el 24″ con Core 2 Duo a 2,4Ghz y teclado/ratón cableado. El mighty mouse nunca me ha gustado, así que no quería gastar ni un euro más en un ratón inalámbrico que no me gusta.

En el aspecto estético dos puntos negativos, muy frecuentes en Apple. Mientras que el equipo y la pantalla es impecable, el ratón, el cable de alimentación y el mando en blanco desentonan un poco. Eso si, se salvan gracias a que las teclas del teclado, en blanco, crean cierta armonía con ellos.

Desaparece el imán lateral del iMac que sujetaba el mando a distancia y la pantalla tiene un cristal delante y es “glossy”.

Sobre este tema se ha hablado mucho. La pantalla refleja mucho. En este momento que estoy escribiendo en luz ambiente, no percibo ningún reflejo pues la luz que emite la propia pantalla (que tengo con brillo al mínimo) mata cualquiera que pudiera existir. Entiendo (aunque aún no lo he sufrido) que con luces posteriores potentes o con fondos de pantalla oscuros puede ser bastante molesto. De momento para mi no lo ha sido.

A cambio la pantalla da una sensación muy buena. Nitidez en los detalles, brillo y… amplitud. Sus 24″ casi abruman, pero enseguida ves la utilidad que ya habías vislumbrado con 20″: más ventanas abiertas y con más holgura. Incluso utilizo spaces para distribuir el trabajo entre varias pantallas virtuales.

En el aspecto tecnológico viene ya con Mac OS Leopard 10.5.2 Como ocurre en Mac es muy sencillo importar la configuración, programas y demás que tengas en otro Mac, un proceso que lleva tanto tiempo como datos tengas que transferir. Yo he hecho dos importaciones, una desde un portátil (unos 5 Gb en una media hora aproximadamente) totalmente automática que dejó todo idéntico. Otra a mano, pues venía de mi fiel MacMini que tiene procesador G4 y no me atrevía a que algunos programas funcionasen correctamente  en el nuevo ordenador.

El Leopard va muy fluído, de hecho esperaba comprar ya esta semana una memoria de 2Gb de RAM pero el uso hasta el momento hace que lo postergue hasta una próxima ocasión. Las ventanas del navegador abren instantaneamente y usar los programas con este nuevo equipo es una experiencia realmente distinta.

Aun no he profundizado en muchos de sus programas, de hecho todavía no he tocado el nuevo iLife (quedará para el fin de semana). Si que he instalado la partición de Windows (pienso jubilar ya mi PC) para lo que necesite y estoy probando la virtualización vmware Fusion. Ya conocía Parallels y quería hacer la comparación. De momento Fusion es más versátil que la versión de Parallels que conocía, pero tengo que probar la nueva 3.0 de este último pues apunta grandes novedades.

Me sorprendieron dos cosas que no me esperaban: el teclado y el sonido. Es increíble lo rápido que se escribe el teclado. Mi anterior teclado Logitech, con el que llevo casi tres años, no se adapta tanto a mi forma de escribir  como este. Pese a mis recelos por lo bajo del perfil y la forma de las teclas, es realmente cómodo de manejar. Aunque aquí cada uno tiene sus gustos. Le han añadido funciones a las teclas “F”, como sucede en los portátiles, para gestionar reproducciones, volumen, brillo, exposé y dashboard.

Los altavoces son más que suficientes para el uso cotidiano del equipo.  En las pruebas que he hecho incluso he tenido que rebajar el volumen porque molestaba. Incluso alto no distorsionan. Claro que dado su tamaño entrega un sonido limitado en calidad y fuerza de graves, pero muy digno. Tenía pensado hace tiempo adquirir unos altavoces de escritorio para complementar los auriculares. Pero va a ser que ya no me hacen falta.

Resumiendo. Una compra acertada, por lo que parece en primera instancia. Negativo el ratón (por gustos) y, en ocasiones la pantalla glossy que puede dar reflejos (aunque es un detalle el paño negro con logo de Apple especial para limpiar este tipo de superficies). Tengo ganas de probar el rendimiento real de la tarjeta gráfica (apunta a ser el punto débil del ordenador), pero quería compartir mi primer contacto.

Supongo que a lo largo de la semana iré poniendo comentarios de mis experiencias con el Mac y sus nuevas utilidades, pero mientras tanto, quienes tengan dudas… que dejen de tenerlas. Quizá las 24″ sea demasiado sibarita, pero el iMac de 20″ tiene unas características similares que deberían cumplir las espectativas de la media de los usuarios y muchos de los avanzados.

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