Jue 17 junio 2010
Aprovechando el mal tiempo: aprender a usar las luces antiniebla
Cuando llueve encontramos más coches en las carreteras, coches que en ocasiones son llevados por conductores menos acostumbrados. Y más coches hace que sea más sencillo dar con gente que no recuerda nada de la autoescuela.
Por aquí han caído unos diluvios que han trastocado bastante la provincia. Y las carreteras se convierten en hormigueros, cuando por estas fechas el trafico diminuía mucho. Lo que lleva una temporada soprendiendome es que uno de los elementos que menos se saben usar, además de los intermitentes, son las luces antiniebla.
Estoy cansado de ver por autopista uso indiscriminado de estas luces, que algunos creen que son de adorno o para hacer bonito el coche.
Las luces antiniebla delanteras han de usarse en caso de niebla, lluvia intensa, nevada, nubes de humo o de polvo o cualquier otra circunstancia análoga. No molestan demasiado si se encienden pues su objetivo es ser una luz de menos intensidad y menor altura que las normales que no se refleje en las gotas de agua. Está de moda llevarlas encendidas por estética. Aunque casi todos los coches modernos las llevan no son obligatorias.
El problema es con las luces antiniebla traseras. El Reglamento General de Conducción, en su apartado 106 especifica que: La luz antiniebla trasera solamente deberá llevarse encendida cuando las condiciones meteorológicas o ambientales sean especialmente desfavorables, como en caso de niebla espesa, lluvia muy intensa, fuerte nevada o nubes densas de polvo o humo. Es decir, cuando casi no se ve nada.
Y creo que pocos entienden el concepto de densa o muy intensa. Dejadme una interpretación libre: cuando no distingues bien las luces del coche que va dos o tres coches por delante de ti.
No es para cuando llueve un poco. No es cuando hay bruma. No es cuando relampaguea. Y por supuesto no es para usar en esas mismas condiciones de noche. Porque puede que no se enteren, pero esas luces deslumbran y en los momentos de amanecer o anochecer deslumbran mucho. Y parece que no importa, que para algo estan esas luces ahí. Mejor utilizarlas que no.
Siento subirme al púlpito, y jamás presumiré de ser buen conductor (del montoncito), pero al menos es bueno saber lo que te traes entre manos y hacer correr menos riesgos a ti y quienes te rodean.

