Di con Rising Stars por casualidad. No es que tuviera ninguna referencia previa de él, simplemente vi el primer tomo en una librería, el nombre de Straczynski, el argumento y decidí probar suerte.
Como podéis imaginar: un comic de superhéroes, hasta ahí nada nuevo. Pero con varias características que lo hacen diferente. En primer lugar, se trata de una historia cerrada que se reparte en tres tomos. Nada de interminables tramas a lo largo de años, sino una historia a contar. Cierto es que después han sacado dos tomos más, ya sin la firma de Straczynski, que ahonda en alguno de los personajes, pero tampoco se ha extendido. En segundo lugar algo muy peculiar de estos superhéroes: todos son del mismo pueblo, han recibido los poderes a la vez y han crecido juntos.
Rising Stars cuenta la historia de un pueblo en el que cae un meteorito o algo similar. Todas las mujeres embarazadas en aquel momento dan a luz niños con superpoderes. El gobierno decide mantenerlos juntos hasta su mayoría de edad, así crean un colegio e instituto sólo para ellos.
No todos tienen el mismo nivel de poder, pero se conocen desde pequeños, son amigos y adversarios, han competido, conocido el límite de cada uno y jugado a “como podríamos matarte”.
La narración empieza con el último superviviente de todos ellos, contándonos como empezó todo, con la muerte de uno de ellos y como cada vez que uno muere, el resto aumenta su poder.
Es una historia coral muy fluida, quizá con algún altibajo en el segundo tomo, pero en ningún momento decae el interés. Lógicamente gira entorno a las relaciones entre ellos, una vez dispersos por el mundo, pero sobre todo a la relación con las personas normales y los poderes sociopoliticomilitares que ven en ellos una amenaza. Una lucha paranoica y que saben que tarde o temprano acabará con ellos de una u otra forma, pues no pueden reproducirse. Son 113 y cuando los 113 mueran no quedará nadie más como ellos. Aunque hay tres o cuatro personajes principales y podría adjudicarse el protagonismo al último superviviente que nos presenta la historia, cuenta con multitud de personajes, algunos muy desarrollados argumentalmente, otros perfectamente definidos con un par de pinceladas, como hacen los buenos guionistas.
Un relato en el que la diferencia entre malos y buenos no está clara e incluso puede ser cambiante. De vilezas, sacrificio y redención. En un tono bastante realista (dentro de lo que puede ser un comic de superhéroes), sin llegar a los extremos de las últimas películas de Batman. Unos seres que son personas normales y poco a poco se convierten en dioses cada día más poderosos.
Ese tono de dioses en pleno apogeo junto con el pesimismo de algunos de ellos dan una imagen poderosa que nos es habitual en el mundo del comic. La fuerza del comic está precisamente en estos momentos, junto con ideas ingeniosas para la solución de ciertos problemas o como enfrentarse a ciertos poderes.
Los tres tomos primeros narran la historia principal. Es lo que realmente mantiene el sentido de la maravilla y el asombro. Hay dos tomos más que vuelven sobre sus pasos para contarte la vida de algunos de los superhéroes aparecidos en esos tres tomos principales. Se tratan de dos miniseries por tomo dedicados en exclusiva a algunos de los anteriores protagonistas. Si dudas empieza por estos tres primeros, el resto no son realmente necesarios.
No es una obra maestra, pero si está por encima de la media. Y, ahora que está tan de moda llevar el comic al cine, no sería una mala trilogía cinematográfica.