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Los problemas del iPhone4

Suele gustarme aplicar una máxima con los productos de Apple: nunca compres un nuevo modelo.

Esta afirmación tiene muchos matices y se refiere, sobre todo, a cuando se producen cambios mayores de prestaciones y hardware. Y es lo que pienso del iPhone 4… aunque tampoco es para tanto.

Pasemos a acotar los problemas encontrados en el nuevo modelo del teléfono de Apple:

  • El posterior del teléfono, con su nueva protección de plástico transparente, se raya mucho. Cierto, es un problema estético. Ya sucedía cuando se pasó del aluminio del primer iPhone al plástico del 3G. No es el único modelo de teléfonos con los que sucede, pero siempre es molesto. En este caso se han pasado con el tema estético.
  • Pantallas amarillean. Parece ser que en algunas zonas de la pantalla se producen manchas amarillas que molestan bastante y desvirtúan los colores.  Confirmado por Apple, se debe al nuevo sistema de pegado de la protección de la pantalla para que parezca más cercana. Resulta que en algunos modelos el adhesivo no ha secado bien. Termina por desaparecer o te permiten cambiarla. Es una de esas gambadas que se pagan por ser el primero.
  • El famoso problema de pérdida de cobertura al coger el teléfono. Parece que es cierta, pero sólo en condiciones muy concretas, para muestra un vídeo. Como podéis ver, no se produce en el uso normal, sino en modos extraños de cogerla.

Mi recomendación, la de siempre, dejar pasar un par de meses. La ventaja de estar fuera de Estados Unidos es que a Europa llega la segunda oleada y algunos de los problemas vienen ya corregidos, algo bastante de agradecer. Pero, si te lo puedes permitir, deja que experimenten otros y espera un par de meses antes de adquirir un Apple. Claro que si una oferta o un viaje te lo permite tener más a huevo… aprovéchalo.

Aparece el MacMini aluminio

Por sorpresa, sin anuncios oficiales ni keynotes, incluso ya pasada la WDC. Así aparece hoy este nuevo producto en la página de Apple.

Y realmente es un lanzamiento que hace 5 años hubiera tenido su propia presentación y copado periódicos y revistas mañana.

Como podéis apreciar en la foto, sus dimensiones se han reducido considerablemente, a un tamaño que queda entre el Apple TV y el MacMini. De hecho sus medidas 19,7×19,7 son un poco mayores, pero su altura de 3,6 cm es prácticamente ridícula. Y todo en un nuevo diseño completamente metálico.

Las prestaciones han mejorado sensiblemente. Sus especificaciones técnicas se equiparan con el MacBook blanco, ya que viene con la misma tarjeta gráfica, la nVidia 320M de 256 Mb, el procesador es de 2,4Ghz y se viene con 2 Gb de RAM pero que esta vez se puede ampliar hasta unos más que sobrados 8 Gb. Y no es todo. Ahora la parte baja se puede retirar fácilmente para sustituir la RAM algo muy demandado.

Sin embargo lo mejor está en la parte posterior, menos estética pero mucho más reveladora.

Si os fijáis podéis apreciar los clásicos USB (4, uno menos que su versión anterior), tomas de audio, Firewire 800 y toma de red. Pero hay 3 elementos nuevos. Por un lado, la conexión al monitor se hace por DisplayPort, lo cual no es una sorpresa ya que todos los modelos de Apple lo hacen ya así. En segundo lugar, vemos, a la derecha, la ranura para leer tarjetas SD, mientras que al lado de la toma de red apreciamos una conexión HDMI.

Hasta ahí las prestaciones. Ahora ¿qué significan? Básicamente Apple a refundido el Apple TV y el MacMini en un solo dispositivo. Mucho más compacto y estético, pero con una tarjeta gráfica y procesador capaces de mover alta definición y sonido de calidad con soltura, salida HDMI para conectar directamente, sin adaptadores, al televisor del salón y con lector de tarjetas para importar o visualizar directamente fotos o vídeos.

Queda por ver si incluye también algún software adicional al FrontRow para aprovechar estas funciones. Lo que queda claro es que, pendientes de los primeros tests, el rendimiento debería ser el mismo que el de los portátiles blancos de la marca.

Pero, y ahí llegan los dos grandes peros, no todo es bueno en la noticia. En primer lugar me llama la atención como es posible que la marca número 1 en ergonomía haya colocado el lector de tarjetas de red atrás. Es cierto que casi no queda espacio, pero atrás, entre todos los cables y habitualmente inaccesible, no es el mejor lugar. En algunos casos es como no tener nada y algunos recurrirán de todas formas a un alargador con lector externo frontal.

En segundo lugar el precio.

Vale que el ordenador es una gama de entrada totalmente envidiable.

Vale que estaríamos hablando del mejor media center del mercado.

Vale que el diseño es bueno.

Vale que el dolar está subiendo.

Pero ¿779 €?  ¿De verdad?

Casi que prefiero poner los 200 € de diferencia y tener el portátil. Es un ordenador que sería perfecto en su gama de precios anterior, alrededor de los 500 €, pero no me atrevería jamás a recomendar un MacMini por 779€

Más que nada porque todos los que conozco que han tenido un MacMini se han pasado después a otros productos superiores. Y ese experimento era asumible cuando costaba 479 € o 500€, pero por 779 € hay muchas otras opciones.

Y fijaros que es la primera vez en años que el precio en euros supera al precio en dólares. Una pista de por donde irán los tiros en otros productos en las próximas fechas. Incluso es posible que también afecte al iPhone 4.

Si ampliasen la gama, con uno más económico lo recomendaría a cierto tipo de usuarios, por este precio no me atrevo.

También ha aparecido la versión Server, igual que ya se hizo el año pasado. Este modelo lleva un poco más de procesador, dos discos duros en lugar de DVD, y 4 Gb de RAM de serie, con un precio de 1.129 €

¿Convierte el nuevo iPhone al iPad en obsoleto?

Casi siempre el primer modelo de Apple es casi más un ensayo que un producto definitivo. Desde luego suele tratarse de un ensayo revolucionario, atractivo… pero no deja de ser un ensayo de una versión 2 que llegará después y será lo que todos esperan. No es algo exclusivo de Apple, Microsoft lo hace habitualmente también, por poner un ejemplo, pero en Apple suele ser más sangrante.

Esa sensación es la que tengo con el iPad. Un producto con el que pasé de la apatía al interés en 3 días y que cada vez me parece más y más atractivo… hasta la llegada del iPhone 4. Pero no por sustitución de uno por otro, sino por lo que sus novedades suponen.

El iPhone 4 viene con un diseño más estrecho y ligero, con cámara posterior, con una nueva pantalla alucinante, con giróscopo y con videoconferencia. Elementos que el iPad no tiene.

Y todo apunta a que el próximo modelo si podría tenerlo. O así es como está acostumbrado Apple a hacer las cosas. Lanzando unas características en uno de sus modelos y después extendiéndolas al resto de la gama. Podríamos decir que el actual iPad es el iPad 3GS, y yo quiero el iPad 4. Si a eso le sumamos que la actualización de sistema operativo para iPad, con su correspondiente multitarea, no llega hasta octubre me hace pensar si es el momento.

Pensar en un iPad con la nueva pantalla, con videoconferencia y un diseño más ligero (el resto me da igual), con el nuevo sistema operativo… realmente ese modelo si que me llama la atención.

Y por eso comparto mi reflexión sobre ello. El iPad es ya un producto muy atractivo, cómodo, fácil de manejar, pero que requiere pensar si realmente merece la pena adquirirlo ahora o esperar al modelo 2. Igual que el iPhone 3G supuso un paso realmente importante del iPhone original.

Y llegó el iPhone 4

Ni iPhone HD ni iPhone 4G. El pasado lunes Steve Jobs apareció sobre el escenario de la WDC como si de un telepredicador se tratase, ovación y delirio incluido, y presentó el iPhone 4.

¿Qué aporta que sea revolucionario? La respuesta es: nada. Bueno, si, a si mismo.

Me explico. Ningún elemento por separado de los presentados en San Francisco son revolucionados. Eso quedó para hace un par de años. Pero los avances paulatinos lo convierte en el mejor dispositivo móvil del mercado. En resumen:

  • Más potencia de procesador
  • Más duración de batería
  • La pantalla con mayor resolución del mercado
  • El teléfono más delgado del mercado
  • Mejor cámara de fotos, con flash (la cámara)
  • Graba vídeo en alta definición 720p
  • Nuevo diseño
  • Mejor cobertura WiFi/3G/Bluetooth
  • Nuevo sistema operativo iOS4
  • Giróscopo
  • Videconferencia con su nueva cámara frontal

Pero, como digo siempre en estos casos. El iPhone no es un teléfono. Si quieres descolgar, llamar, colgar y nada más tienes mejores opciones. Se trata de un smartphone que le pone las cosas duras a los modelos de la competencia, Android incluido. Pero vayamos por partes.

Como vemos, la mayoría de los elementos nuevos no son tales. A excepción de la pantalla, todo existe ya en uno u otro modelo ¿qué lo hace especial? Básicamente la armonia, la forma de integración.

El nuevo teléfono tiene un diseño nuevo y que personalmente me gusta, pero al margen de gustos, es más delgado. Sus 9,3mm lo convierten en el más delgado del mercado. Además también es más estrecho, ya que la pantalla llega casi hasta el borde. El lateral es de acero, y no sólo como estética, sino para usar el metal como antena de los elementos inalámbricos. Por último han cambiado la fabricación para que la pantalla esté más cerca de la superficie, con un cristal más estrecho, lo que mejora la ergonomía en un dispositivo táctil.

Si, es diseño. Pero es diseño por algo.

Y estamos sólo en el aspecto. Porque a mi lo que más me ha llamado la atención son las prestaciones. En concreto 3 elementos: procesador, batería y pantalla. Es lo mejor del teléfono. Y es que utiliza el procesador A4, el mismo que lleva el iPad. Un procesador que me ha dejado sorprendido cuando lo he usado, por lo que imagino que moviendo un dispositivo más pequeño será aun más rápido. Lo que debe convertir la experiencia de usuario en algo realmente agradable.

Y consigue una cosa más. Una autonomía mayor. Estamos hablando de autonomía de verdad: 10 horas navegando con WiFi, 6 horas navegando en 3 G, 7 horas hablando con cobertura 3G, 14 horas en GSM (algo que yo también recomiendo usar), 10 horas reproduciendo vídeo, 300 horas en espera. Sólo por esto ya merece la pena el cambio. Nunca hay suficiente autonomía, pero estamos hablando de datos realmente positivos.

En cuanto a la pantalla, Apple se ha sacado de la manga una nueva tecnología que da 326 DPI. Quienes la han probado dicen que el texto escrito es como si estuviera impreso. Los pixels son tan finos y la densidad tan grande que el resultado es sorprendente. Ahora queda ver si utilizarán esta característica para tener aplicaciones con distintas resoluciones o se usaran únicamente para dar más calidad a texto y fotografía.

Y a partir de ahí viene lo que todos pedían: mejor cámara, cámara frontal, posibilidad de grabar vídeo, mejor cobertura. Pero integrado al modo Apple. Por las pruebas testeadas en internet, parece que el resultado es muy bueno… entendiendo que se tratan de fotos de móvil. Sin embargo el sensor activo promete fotografías llamativas. Más sorprendente ha sido la grabación de vídeo 720p, algo que nadie se esperaba y que tengo curiosidad por ver que resultado da. Apple le ha dado una vuelta de tuerca y lo ha complementad, 4,99€ mediante, con un iMovie para iPhone. En las demos aparenta mucho, con un puñado de posibilidades interesantes para editar vídeo directamente en el móvil. Algo que no me sorprende con ese procesador, pero como siempre lo bueno está en la sencillez de uso y la potencia ofrecida a cambio.

Algo parecido sucede con el Chat, que deja un sabor agridulce. La implementación es muy buena, el interfaz sencillo y los movimientos fluidos. También es muy sencillo pasar de la cámara frontal a la trasera. Pero de momento no funciona más que por WiFi. Al menos en 2010. Y es que Apple no plantea una videoconferencia como la que tienen los móviles normales, con tarificación independiente y que practicamente nadie usa. Propone comunicación IP por datos. Y eso no gusta a las operadoras de móviles que ven escapar parte del pastel que estaban cocinando. Por ello de momento no funciona en conexiones 3G. Apple podrá realizar la actualización a posteriori, si es que el ancho de banda no es un problema, pero sin duda Jailbreak mediante, se podrá contar con ello en breve.

Y hasta aquí el iPhone. Como digo no es un producto revolucionario, pero si que es un paso adelante en en la revolución que fue el iPhone. Una actualización muy superior a la que supuso el 3GS. Como resultado, desaparece la opción de iPhone 3G. Quedando el 3GS y el 4 como opciones de mercado.

El 3G desaparece también por otra razón. Y es que, aunque soportará el nuevo sistema iOS4, no permite ciertas de sus funcionalidades, tales como la esperadísima multitarea.

iPhone 4 aparece el 21 de junio en Estados Unidos y algún otro país, llegando a España el 18 de julio.

Pero no sólo de iPhone se habló en la keynote, aunque fue el único producto nuevo presentado. Se hizo hincapié en las mejoras de programas para el iPad, con especial relevancia para el mayor soporte de formatos del iBook, que también permitirá leer PDF, además de crear notas y marcas de páginas. Se habló de publicidad con su iAD y presentaron las mejoras del nuevo sistema operativo para dispositivos móviles, disponible el 21 de junio para iPhone e iPod Touch y al que le cambian el nombre a iOS.

Se echaron de menos cambios en otros aspectos de la compañía de los que corrían rumores, tales como servicios online, nuevos ordenadores (el MacBook Air necesita un lavado de cara importante), etc. Pero al final se han salido con la suya y todos aguardan el nuevo teléfono, sobre todo quienes piensan actualizar su modelo 3G, o quien no tienen ninguno.

Para todos ellos una alegría: tanto Vodafone, como Movistar como Orange han confirmado que tendrán el teléfono en su catálogo. ¿Supone esto una guerra real de precios o un pacto entre ellos? A priori debería ser una gran oportunidad para todos nosotros, no de conseguir el teléfono más barato, sino de conseguir una mejor tarifa de voz y datos.

¿Por qué comprar ahora un iPad?

Aprovechando el lanzamiento del iPad en España, os dejo un par de artículos con razones de por qué comprar ahora el iPad y por qué no comprar un iPad.

En este caso toca a favor, no intento ser intensivo, sino compartir las ideas generales.

  1. Porque su interfaz y dimensiones son revolucionarias, haciendo muy sencillo su uso para quienes no están acostumbrados a usar un ordenador y trivial para quienes están acostumbrados.
  2. Porque es MUY rápido. Realmente rápido. El navegador es más veloz que el que tienes en tu ordenador y el resto de aplicaciones se ejecutan a toda velocidad.
  3. Porque las aplicaciones iPad están diseñadas para ese tamaño de pantalla, eso hace que sean muy ergonómicas en general y cómodas de usar.
  4. Porque es ideal para algo que aun no tenía dispositivo: para leer revistas y comics.
  5. Porque al ser tan conocido existen todo tipo de contenidos para él desde el principio: libros (tanto los de Apple como los de Amazon), revistas, comics, películas, música, juegos… Y en eso es el rey.
  6. Porque pesa unos 600 gr, menos que cualquier portátil.
  7. Porque el teclado es mucho más cómodo y útil de lo que parece.
  8. Porque tienes más de 9 horas de autonomía con el WiFi encendido.
  9. Porque se integra en el “ecosistema” Apple (quienes utilicen estos ordenadores)
  10. Porque aunque algunos recomienden esperar, cualquiera que lo tenga en la mano se ilusionará de forma irremediable y comprarlo más adelante te hará entrar en la disyuntiva de esperar el siguiente modelo.
  11. Porque Microsoft ha cerrado su proyecto competencia (Courier) y Android aun está verde. El resto de tabletas tiene una pantalla de tamaño heterogéneo, distintos componentes… que crean una plataforma menos homogénea y con más dificultad para que lo exploten las aplicaciones.
  12. Porque mola (este no es mío, pero lo he oído tantas veces que empiezo a tener que tenerlo en cuenta)

¿Por que NO comprar un iPad ahora?

Aprovechando el lanzamiento del iPad en España, os dejo un par de artículos con razones de por qué comprar ahora el iPad y por qué no comprar un iPad.

Aprovecho, en este caso negativo, para indicar que creo que todos los que disfrutan te la tecnología, o la usan en su día a día, deberían acercarse al concepto tablet de nueva generación. Todos terminaremos con una, pero hay razones para no comprar aun el iPad:

  1. Porque como siempre Apple saca un modelo inicial con elementos que se echan en falta y que aparecerán en modelos posteriores. Vale más esperar un modelo dentro de unos meses (probablemente un año) antes que arrepentirse
  2. Porque no tiene pantalla OLED a estas alturas de la guerra
  3. Porque 479 € por la versión más pequeña no es barato si lo comparamos con sus competidores con Android.
  4. Porque es mejor ver las soluciones que nos deparan otros fabricantes con Android.
  5. Porque no reproduce Flash y, aunque puede que a la larga se salga con la suya, de momento aun hay muchos contenidos flash a los que no podemos acceder.
  6. Porque, aunque intenten vendérnoslo como tal, no es un lector de ebooks, su peso es demasiado elevado y la pantalla no es tinta electrónica, cansando la vista.
  7. Porque por mucho que digan que es mejor que un netbook, su capacidad de almacenamiento es mucho menor y no le puedo conectar un almacenamiento externo.
  8. Porque el AppStore limita su potencial controlando las aplicaciones que puedes instalar.
  9. Porque Android es una alternativa real con un sistema operativo igual de rápido y sin las limitaciones de control de aplicaciones.
  10. Porque, aunque te lo venden como superportable, no te entra en un bolsillo y para usarlo cómodamente (sobre todo con teclado) necesitas estar sentado, lo cual no sustituye tu smartphone
  11. Porque no puedes aprovechar la conexión de tarifa plana de tu móvil para que el iPad acceda a internet.
  12. Porque es un capricho, una compra de impulso y en los próximos 10 meses habrá docenas de modelos de tablets a precios que pueden ser la mitad del iPad y que cubren tus necesidades.

Jobs argumenta detalladamente contra Flash

No digo que tenga LA RAZÓN pero, como en todas las cosas importantes, sólo existen puntos de vista.

Pero Steve Jobs ha justificado pormenorizadamente las razones de su cruzada contra Adobe Flash. Sin duda existen argumentos contra los suyos, pero no podemos decir que su razonamiento no sea impecable.

Vampirizo la traducción de Vincenç en Todo PocketPC
“Apple tiene una relación con Adobe desde hace muchos años. De hecho, fuimos su primer cliente importante con la adopción de su lenguaje Postscript para nuestra impresora LaserWriter. Apple invirtió en Adobe y controló cerca del 20% durante algunos años. Las dos compañías trabajaron en estrecha colaboración para crear nuevas soluciones para los usuarios. En un momento de esa época de oro decidimos coger caminos diferentes y cada una se ha quedado con su mercado. Sin embargo hasta el día de hoy hemos trabajado conjuntamente para dar servicio a nuestros clientes comunes, aquellos usuarios que usan los productos Creative Suite de Adobe, a pesar que son éstos los únicos intereses comunes que conservamos.

Quisiera dejar claras algunas opiniones que tenemos acerca de los productos Adobe Flash para que los críticos puedan entender mejor porque no permitimos esta tecnología en iPhones, iPods e iPads. Adobe ha insistido en que nuestra decisión se debe a que queremos proteger la App Store pero en realidad se basa en cuestiones de tecnología. Adobe afirma que tenemos un sistema cerrado y que Flash es abierto pero en realidad es todo lo contrario. Me explico.

Punto primero “Es abierto”.

Los productos Adobe Flash son propietarios 100%. Sólo están disponibles en Adobe y Adobe tiene la autoridad exclusiva en cuanto a su futura mejora, precios etc. Reconozco que los productos Adobe Flash son muy populares pero eso no quiere decir que sean abiertos, ya que están controlados en su totalidad por Adobe y sólo están disponibles en Adobe. En casi cualquier definición que hagamos de Adobe Flash veremos que es un sistema cerrado.

Apple también tiene muchos productos de esta naturaleza. Aunque el sistema operativo para iPhone, iPod e iPad es de nuestra propiedad, creemos firmemente que todas las normas relativas a la web deben ser abiertas. En lugar de usar Flash hemos adoptado HTML5, CSS y JavaScript, todos ellos estándares abiertos. HTML5 permite a los desarrolladores web crear gráficos avanzados, tipografías, animaciones y transiciones sin depender de plugins de terceros, como Flash. HTML5 es totalmente abierto y controlado por un comité del que Apple es miembro.

Apple incluso crea estándares para la web. Por ejemplo, Apple inició hace un tiempo un proyecto de código abierto llamado WebKit, un completo motor de renderizado HTML5 que es el motor del navegador web Safari y que usamos en muchos de nuestros productos. WebKit ha sido ampliamente adoptado. Google lo usa para el navegador de Android, al igual que Palm y Nokia, y RIM, que ha anunciado que próximamente también va a usarlo. Casi todos los navegadores web que no sean los de los smartphones de Microsoft utilizan WebKit. Al ser una tecnología abierta, Apple ha establecido un estándar para navegadores web en móviles.

En segundo lugar, “La web usa Flash”

Adobe ha dicho en repetidas ocasiones que los dispositivos móviles de Apple no pueden acceder a “la web completa” ya que el 75% del vídeo en la web está codificado en formato Flash. Lo que no dicen es que casi todos estos vídeos también está disponibles en un formato más moderno, H.264, y se pueden visualizar en iPhones, iPods e iPads. YouTube, con una cuota estimada del 40% del vídeo en la web, destaca en nuestros dispositivos gracias a una aplicación nativa incorporada en el iPhone y el iPod, y que ha ganado importancia en el iPad. Si le añadimos Vimeo, Netflix, Facebook, ABC, CBS, CNN, MSNBC, Fox News, ESPN, NPR, Time, The New York Times, The Wall Street Journal, Sports Illustrated, People, National Geographic, y muchos, muchos otros, estaremos de acuerdo al decir que los usuarios de iPhone, iPod e iPad no se están perdiendo muchos vídeos.

Otra queja de Adobe es que los dispositivos de Apple no pueden ejecutar juegos Flash. Eso es cierto. Afortunadamente disponemos de más de 50.000 juegos en la App Store, y además, muchos de ellos gratuitos. Hay más juegos para iPhone, iPod e iPad que para cualquier otra plataforma en el mundo.

En tercer lugar, “Fiabilidad, seguridad y rendimiento”.

Symantec ha destacado recientemente a Flash por tener uno de los peores récords de seguridad en 2009. También sabemos de primera mano que Flash es la razón número uno de cuelgues en Macs. Hemos estado trabajando con Adobe para solucionar estos problemas, pero siguen persistiendo. No queremos reducir la fiabilidad y la seguridad de nuestros iPhones, iPods e iPads mediante la adición de Flash.

Además, Flash nunca ha funcionado bien en dispositivos móviles. Hemos pedido repetidamente a Adobe que nos muestre una versión de Flash que funcione bien en cualquier dispositivo móvil. No lo hemos llegado a ver. Adobe Flash aseguró públicamente que habría versión para Smartphones a principios de 2009, después durante el segundo semestre, para pasar seguidamente al primer semestre de 2010. Y ahora dicen que para el segundo semestre de 2010. ¿Alguien sabe cuando lo van a tener?

En cuarto lugar, “Duración de la batería”.

Para lograr una larga duración de la batería cuando se reproduce vídeo, los dispositivos móviles deben decodificarlo mediante hardware. Si lo hace mediante software el consumo es elevado. Muchos de los chips utilizados en los dispositivos móviles modernos contienen un decodificador llamado H.264 (un estándar de la industria que se utiliza en los reproductores de DVD Blu-Ray y ha sido adoptado por Apple, Google (YouTube), Vimeo, Netflix y muchas otras compañías)

Aunque Flash ha añadido recientemente soporte para H.264, en la mayoría de sitios web basados en este formato aún se requiere un decodificador de antigua generación que no está implementado en chips móviles. Por tanto, se debe ejecutar basándose en software. La diferencia es notable: en un iPhone, por ejemplo, puedes visualizar vídeos en formato H.264 durante 10 horas, mientras que los vídeos descodificados en software reducen a 5 las horas antes que la batería esté agotada.

Y cuando los sitios web vuelva a codificar sus vídeos utilizando H.264, verán que podrán hacerlo sin necesidad de usar Flash en absoluto. Funcionarán perfectamente bien en navegadores como Safari de Apple, Chrome de Google y sin ningún tipo de plugins. Y en dispositivos como iPhones, iPods e iPads,

En quinto lugar, “Touch”.

Flash ha sido diseñado para ser usado en ordenadores con ratón, no para pantallas táctiles para ser usado con los dedos. Por ejemplo, muchos sitios web Flash se basan en “rollovers”, que muestran menús u otros elementos cuando pasamos el puntero del ratón sobre un punto específico. La revolucionaria interfaz de Apple multi-touch no utiliza un ratón. La mayoría de sitios web Flash tendrán que ser reescritos para ofrecer compatibilidad con dispositivos basados pantallas táctiles. Si los desarrolladores finalmente se ven obligados a rediseñar sus sitios web en Flash, ¿por qué no van a utilizar tecnologías más modernas como HTML5, CSS y JavaScript?

Incluso si los iPhones, iPods e iPads ejecutaran Flash, aún quedaría por resolver el problema del interfaz de los sitios web.

En sexto lugar, la razón más importante.

Además del hecho de que Flash es cerrado y 100% propietario, de tener grandes inconvenientes técnicos, y de no ser compatible con dispositivos táctiles, hay una razón aún más importante por la que no permitimos usar Flash en iPhones, iPods e iPads. Hemos hablado de las desventajas de usar Flash para reproducir vídeos y contenidos interactivos de las páginas web, pero es que además Adobe también quiere que los desarrolladores adopten la tecnología Flash para crear aplicaciones que se ejecuten en nuestros dispositivos móviles.

Sabemos perfectamente por experiencias pasadas que permitir que una capa de software de terceros se interponga entre el sistema operativo y el desarrollador acaba provocando aplicaciones de baja calidad y dificulta la mejora y el progreso de la plataforma. Si los desarrolladores dependen de las herramientas de terceros, sólo se podrán beneficiar de las mejoras de la plataforma cuando los terceros decidan adoptar las nuevas características. En Apple no podemos estar a merced de un tercero para decidir cuando se van a publicar las mejoras para nuestros desarrolladores.

La cosa se agrava cuando esta capa de software comparte plataformas. En el caso de Flash no se podrían adoptar estas mejoras si no fueran soportadas por todas las plataformas en que está disponible. Esto quiere decir que nuestros desarrolladores podrían acceder a las características comunes de Flash para todas las plataformas pero no al conjunto de características específicas de nuestra plataforma. No podemos aceptar que se impida utilizar todas nuestras innovaciones, ya que no están disponibles en las plataformas de nuestra competencia.

Flash es una herramienta que pretende abarcar muchas plataformas. No es objetivo de Adobe ayudar a los desarrolladores a escribir mejores aplicaciones para iPhone, iPod e iPad. Su meta es ayudar a los desarrolladores a escribir aplicaciones universales que se puedan ejecutar en varias plataformas. Pero han sido muy lentos en adoptar mejoras para nuestros sistemas operativos. Por ejemplo, aunque Mac OS X lleva casi 10 años en el mercado, Adobe acaba de adoptar en su totalidad (Cocoa) hace dos semanas con la presentación de CS5. Adobe es la última empresa importante que ha adoptado plenamente Mac OS X.

Nuestra motivación es simple: Queremos ofrecer la plataforma más avanzada e innovadora posible para nuestros desarrolladores. Queremos mejorarla continuamente para que puedan crear aplicaciones aún mas sorprendentes, potentes, divertidas y útiles. Todo el mundo ganará. Venderemos más dispositivos, tendremos las mejores aplicaciones, los desarrolladores podrán llegar a un público más amplio y los usuarios estarán encantados con la mejora y amplia selección de aplicaciones en cualquiera de nuestras plataformas.

Conclusiones.

Flash fue creado durante en los inicios de la era del PC y sus ratones. Flash ha sido un negocio exitoso para Adobe, y podemos entender por qué lo quieren promocionar más allá de los PC. Pero la era móvil sobre los dispositivos menos potentes que los PC, con interfaces táctiles y basados en estándares web abiertos hacen que Flash pierda atractivo.

La avalancha de medios de comunicación que ofrecen sus contenidos adaptados a los dispositivos móviles de Apple demuestra que Flash ya no es necesario para ver vídeos o para consumir cualquier tipo de contenido web. Y las 200.000 aplicaciones en App Store demuestran que Flash no es necesario para que decenas de miles de desarroladores puedan crear aplicaciones ricas en gráficos, incluyendo juegos.

Las nuevas normas basadas en estándares abiertos, como HTML5, ganarán terreno en los dispositivos móviles (Y en los ordenadores también). Quizás Adobe debería centrarse más en la creación de herramientas HTML5 para el futuro, en lugar de criticar tanto a Apple por querer dejar atrás al pasado.”

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