Mie 9 junio 2010
Y llegó el iPhone 4
Ni iPhone HD ni iPhone 4G. El pasado lunes Steve Jobs apareció sobre el escenario de la WDC como si de un telepredicador se tratase, ovación y delirio incluido, y presentó el iPhone 4.
¿Qué aporta que sea revolucionario? La respuesta es: nada. Bueno, si, a si mismo.

Me explico. Ningún elemento por separado de los presentados en San Francisco son revolucionados. Eso quedó para hace un par de años. Pero los avances paulatinos lo convierte en el mejor dispositivo móvil del mercado. En resumen:
- Más potencia de procesador
- Más duración de batería
- La pantalla con mayor resolución del mercado
- El teléfono más delgado del mercado
- Mejor cámara de fotos, con flash (la cámara)
- Graba vídeo en alta definición 720p
- Nuevo diseño
- Mejor cobertura WiFi/3G/Bluetooth
- Nuevo sistema operativo iOS4
- Giróscopo
- Videconferencia con su nueva cámara frontal
Pero, como digo siempre en estos casos. El iPhone no es un teléfono. Si quieres descolgar, llamar, colgar y nada más tienes mejores opciones. Se trata de un smartphone que le pone las cosas duras a los modelos de la competencia, Android incluido. Pero vayamos por partes.
Como vemos, la mayoría de los elementos nuevos no son tales. A excepción de la pantalla, todo existe ya en uno u otro modelo ¿qué lo hace especial? Básicamente la armonia, la forma de integración.
El nuevo teléfono tiene un diseño nuevo y que personalmente me gusta, pero al margen de gustos, es más delgado. Sus 9,3mm lo convierten en el más delgado del mercado. Además también es más estrecho, ya que la pantalla llega casi hasta el borde. El lateral es de acero, y no sólo como estética, sino para usar el metal como antena de los elementos inalámbricos. Por último han cambiado la fabricación para que la pantalla esté más cerca de la superficie, con un cristal más estrecho, lo que mejora la ergonomía en un dispositivo táctil.
Si, es diseño. Pero es diseño por algo.
Y estamos sólo en el aspecto. Porque a mi lo que más me ha llamado la atención son las prestaciones. En concreto 3 elementos: procesador, batería y pantalla. Es lo mejor del teléfono. Y es que utiliza el procesador A4, el mismo que lleva el iPad. Un procesador que me ha dejado sorprendido cuando lo he usado, por lo que imagino que moviendo un dispositivo más pequeño será aun más rápido. Lo que debe convertir la experiencia de usuario en algo realmente agradable.
Y consigue una cosa más. Una autonomía mayor. Estamos hablando de autonomía de verdad: 10 horas navegando con WiFi, 6 horas navegando en 3 G, 7 horas hablando con cobertura 3G, 14 horas en GSM (algo que yo también recomiendo usar), 10 horas reproduciendo vídeo, 300 horas en espera. Sólo por esto ya merece la pena el cambio. Nunca hay suficiente autonomía, pero estamos hablando de datos realmente positivos.
En cuanto a la pantalla, Apple se ha sacado de la manga una nueva tecnología que da 326 DPI. Quienes la han probado dicen que el texto escrito es como si estuviera impreso. Los pixels son tan finos y la densidad tan grande que el resultado es sorprendente. Ahora queda ver si utilizarán esta característica para tener aplicaciones con distintas resoluciones o se usaran únicamente para dar más calidad a texto y fotografía.
Y a partir de ahí viene lo que todos pedían: mejor cámara, cámara frontal, posibilidad de grabar vídeo, mejor cobertura. Pero integrado al modo Apple. Por las pruebas testeadas en internet, parece que el resultado es muy bueno… entendiendo que se tratan de fotos de móvil. Sin embargo el sensor activo promete fotografías llamativas. Más sorprendente ha sido la grabación de vídeo 720p, algo que nadie se esperaba y que tengo curiosidad por ver que resultado da. Apple le ha dado una vuelta de tuerca y lo ha complementad, 4,99€ mediante, con un iMovie para iPhone. En las demos aparenta mucho, con un puñado de posibilidades interesantes para editar vídeo directamente en el móvil. Algo que no me sorprende con ese procesador, pero como siempre lo bueno está en la sencillez de uso y la potencia ofrecida a cambio.
Algo parecido sucede con el Chat, que deja un sabor agridulce. La implementación es muy buena, el interfaz sencillo y los movimientos fluidos. También es muy sencillo pasar de la cámara frontal a la trasera. Pero de momento no funciona más que por WiFi. Al menos en 2010. Y es que Apple no plantea una videoconferencia como la que tienen los móviles normales, con tarificación independiente y que practicamente nadie usa. Propone comunicación IP por datos. Y eso no gusta a las operadoras de móviles que ven escapar parte del pastel que estaban cocinando. Por ello de momento no funciona en conexiones 3G. Apple podrá realizar la actualización a posteriori, si es que el ancho de banda no es un problema, pero sin duda Jailbreak mediante, se podrá contar con ello en breve.
Y hasta aquí el iPhone. Como digo no es un producto revolucionario, pero si que es un paso adelante en en la revolución que fue el iPhone. Una actualización muy superior a la que supuso el 3GS. Como resultado, desaparece la opción de iPhone 3G. Quedando el 3GS y el 4 como opciones de mercado.
El 3G desaparece también por otra razón. Y es que, aunque soportará el nuevo sistema iOS4, no permite ciertas de sus funcionalidades, tales como la esperadísima multitarea.
iPhone 4 aparece el 21 de junio en Estados Unidos y algún otro país, llegando a España el 18 de julio.
Pero no sólo de iPhone se habló en la keynote, aunque fue el único producto nuevo presentado. Se hizo hincapié en las mejoras de programas para el iPad, con especial relevancia para el mayor soporte de formatos del iBook, que también permitirá leer PDF, además de crear notas y marcas de páginas. Se habló de publicidad con su iAD y presentaron las mejoras del nuevo sistema operativo para dispositivos móviles, disponible el 21 de junio para iPhone e iPod Touch y al que le cambian el nombre a iOS.
Se echaron de menos cambios en otros aspectos de la compañía de los que corrían rumores, tales como servicios online, nuevos ordenadores (el MacBook Air necesita un lavado de cara importante), etc. Pero al final se han salido con la suya y todos aguardan el nuevo teléfono, sobre todo quienes piensan actualizar su modelo 3G, o quien no tienen ninguno.
Para todos ellos una alegría: tanto Vodafone, como Movistar como Orange han confirmado que tendrán el teléfono en su catálogo. ¿Supone esto una guerra real de precios o un pacto entre ellos? A priori debería ser una gran oportunidad para todos nosotros, no de conseguir el teléfono más barato, sino de conseguir una mejor tarifa de voz y datos.
