No se si soy el único, pero cada vez me da la sensación que funciona peor el servicio de móvil. Y no hablo de abstractos, como servicio, atención al cliente… sino de lo más básico: cobertura y calidad de comunicación.
Soy usuario de dos compañías de telefonía móvil (una particular y otra laboral) y es algo que atañe a ambas. Desde hace un tiempo cada vez es más difícil obtener cobertura, especialmente en interiores. De repente te llegan mensajes de llamadas perdidas aunque tenías cobertura, se producen microcortes, en medio de la autopista Oviedo-Gijón (concurrídisima) hay un punto concreto donde no funciona el móvil y, lo peor, cada vez se escuchan y entienden peor las conversaciones, la calidad de voz es irregular, se cambia a metálica y se producen microcortes. Con ambas compañías.
Personalmente siempre lo he achacado a dos componentes: el número de antenas de telefonía móvil no ha crecido a la vez que sus usuarios y la llegada de los datos a una red móvil ya saturada.
La primera es consecuencia de las trabas que se ponen en los edificios para poner una antena de telefonía móvil. Algo que dificulta la cobertura y hace que las antenas existentes aumenten su potencia para cubrir angulos muertos. Algo mucho menos eficaz que una antena nueva y más perjudicial para quienes la rodean. Es más eficaz y “sano” muchas mas antenas con mucha menos potencia.
Lo que no sabía era que, al parecer, las operadoras están experimentando con nuevos métodos de compresión de voz para aprovechar mejor los canales de comunicación. Y, según parece, aun no están lo suficientemente pulidos. Como realmente sea así es para cortar pies a la altura de la entrepierna.