Seguro que muchos habéis oído/leído con cierta frecuencia que tal ratón o teclado u ordenador es especial “para gamers”.
A menudo me han comentado que la diferencia entre uno de estos dispositivos y uno normal es el “tuning” o la apariencia de alta tecnología, chillona y, a veces, un poco hortera. Pero esto no deja de ser un análisis más bien superficial.
Para un jugador hay tres elementos fundamentales (además de un ordenador bien equilibrado, tanto en potencia como en fiabilidad): tarjeta gráfica, teclado y ratón.
Y para quienes juegan a juegos intensivos en el uso del ratón (especialmente los de primera persona) también la alfombrilla.
Muchos pensaréis que no importa, que da igual uno que otro, etc… pero ocurre como en la mayoría de deportes.
Cuando un chaval empieza a jugar a tenis o a golf, o a lo que sea, se compra las botas del jugador X o la raqueta de Y. A parte del tema puramente de marketing, existen diferencias (especialmente en el tenis, golf, ski,…) que son realmente apreciables por los deportistas de elite. Algunos esquiadores prefieren skis duros, otros más blandos, más largos, con determinado corte… esa diferencia es fundamental y milímetros de un material u otro puede significar ganar o perder la medalla. Por supuesto el usuario medio no distingue estas sutilezas, y únicamente el avanzado o profesional sabe sacarle provecho. Eso no quita a que muchos imitadores, aspirantes o seguidores se lo compren porque cree que le será mejor.
Además aparecen un montón de productos que imitan la apariencia, pero no las prestaciones… a un precio menor. Estos también se venden muchísimo y son un fuerte reclamo. En tenis, por ejemplo, existen raquetas iguales con diferencias en el compuesto de carbono.
En los ordenadores ocurre lo mismo. Muchas marcas se quedan en la apariencia de “gamer” y no da nada más, sin embargo todas las grandes marcas cuentan con una gama de ratones y teclados para jugones.
El líder, como siempre, es Logitech, aunque Microsoft ha dado también muy buenos productos de alta calidad (más en ratones que en teclados).
¿Qué tiene que tener un teclado para juegos?
En primer lugar, debe ser cómodo al usuario. Y esto es muy subjetivo. Unos prefieren teclas duras de largo recorrido, otros teclados tipo portátil. Lo que necesitan tener es un muelle con retorno muy rápido de la tecla, para poder admitir tecleados sucesivos de la misma letra. Cuando escribimos a máquina, se manejan todas las teclas, sin embargo en un juego hay 4 que están constantemente presionadas y otra media docena con cierta regularidad.
Tiene que contar con posibilidad de configurar botones adicionales. Como mínimo para el volumen, pero especialmente para parametrizar el juego. En juegos de rol y estrategia estos botones configurables cobran especial importancia, por tratarse de juegos con muchas opciones. En los de primera persona son útiles pero menos.
Y, al igual que el ratón, debe ser de cable. Un jugador avanzado no usa teclados y ratones inalámbricos. Básicamente porque el cable es realmente fiable, mientras que el inalámbrico incluye retardos, errores (inapreciables en un tecleo normal, pero importantes en un juego) e interferencias. La fiabilidad es fundamental y en muchos juegos (especialmente en los de primera persona) las reacciones se miden en milésimas de segundo. Quien falle pierde.
He visto partidos ganados por jugadores más o menos equivalentes pero con 10 milisegundos de ping (latencia de comunicación, tiempo que tarda en llegar la comunicación desde tu ordenador de juego al servidor) de diferencia. Los teclados y ratones inalámbricos aumentan esa latencia (aunque no sea tan facil de comprobar) y resta oportunidades.
¿Qué tiene que tener un ratón para juegos?
El ratón es más importante que el teclado. De hecho en juegos de primera persona es exponencialmente más importante. En juegos de estrategia o rol la diferencia es menor.
Una vez más debe ser cómodo al usuario. Va a tenerlo firmemente cogido mucho tiempo, así que debe sentirlo como parte de la mano. Cada persona coge el ratón de un modo. Para escribir un mail, chatear o navegar por Internet casi no importa, pues suele ser un uso relajado y distendido, cuando se “aferra” el ratón esta forma personal de agarrarlo importa mucho.
Tampoco puede ser inalámbrico por las razones antes expuestas.
Cuantos más botones tenga (dentro de un ámbito) mejor. Tienes más posibilidades de tener acceso rápido a funciones habituales que en otro caso tendrías que hacer con el teclado (por ejemplo recargar o cambiar de arma). Pero ojo, 20 botones no son mejor que 6. Tiene que tratarse de botones facilmente accesibles, distinguibles al tacto sin tener que mirar para ellos, sin error al pulsar (he visto ruedas de scroll que cuando les hacías click hacían de todo menos lo que pedías). Es como cuando se conduce. Hay que tener las mayores posibilidades y ayudas posibles, pero tu preocupación tiene que estar en la carretera y no buscando un mando.
Hay muchísimos ratones con un montón de botones puestos sin ton ni son, y he visto como usuarios que los compraban entusiasmados al final no usaban ninguno porque fallaban, no lo encontraban cuando estaban jugando o se apretaban dos a la vez. Lo importante es la comodidad y las prestaciones antes que los botones adicionales.
¿Y que quiero decir con prestaciones? Pues la sensibilidad del ratón. Es un punto tecnológicamente complejo que influye mucho en la forma de jugar de cada uno.
Un ratón, al igual que un scaner, tiene una resolución. Pongamos un ejemplo. Cojamos dos ratones con distintas resoluciones. Uno de jugadores con 2000 DPI y otro estándar con 500 DPI (mediciones más o menos reales hoy en día). Ponemos ambos ratones en el mismo ordenador al máximo de sensibilidad. Ahora intentemos mover la flecha del ratón lo mínimo posible cada uno de los ratones. Mientras que el ratón estandar se movería,por poner un ejemplo, como mínimo 0,5 cm, un ratón de juegos lo haría 0,1 o menos.
Dicho de otra forma, un ratón con más sensibilidad que muevas 1 metro, ha detectado en ese movimiento más puntos intermedios que uno estándar.
Pongámoslo de otro modo. Imaginemos que pudieramos subir la escala de sensibilidad todo lo que quisieramos. Llegaría un punto en el que al intentar hacer click en un botón con el ratón configurado como supersensible (la flecha se mueve muy muy rápido), el ratón normal se pasaría de largo el botón mientras que el ratón de más sensibilidad si haría click.
Aplicado en los juegos, sobre todos en los de puntería como los de primera persona, los ratones normales distinguen menos puntos intermedios que el de alta sensibilidad. Esto hace que tenga que bajar la sensibilidad para poder apuntar en todos los puntos intermedios. Pero al bajar la sensibilidad el punto de mira se mueve más lento, por lo que tiene que hacer más gestos para ir de lado a lado de la pantalla.
El ratón con más sensibilidad (para jugadores) puede configurarse a mayor sensibilidad, por lo que se mueve rápido, y aun así reconocer un montón de puntos intermedios con puntería fina.
Esto no es apreciable por el usuario medio, pero es muy útil en el caso del jugador experimentado y entrenado. Obliga a un modo de juego distinto, pero marca mucho las diferencias.
En cuanto a la tecnología del ratón, los gamers suelen usar la más precisa que suele ser la última. Los sensores láser son mejores que los led tradicionales pues tienen mayor precisión (el haz es más fino) menor interferencia por parte de la luz y reflejos y menor influencia de imperfecciones en la superficie usada.
¿Cómo es una alfombrilla para gamer?
Mi resumen personal es: aquella a la que esté acostumbrado. Por ahí he visto alfombrillas de 60 € con superficies niveladas con fibras sintéticas y sustentadas con alumino. Me parece un poco excesivo, aunque evita el deterioro. Lo que está claro es que un jugador debe intentar mantener las condiciones habituales de juego, por lo que una vez que se acostumbra a un tipo de alfombrilla (más o menos rugosa, con superficie plástica o de tela, más o menos gruesa, …) es mejor seguir con ella, pues sus movimientos serán más fluidos con ella.
¿Os parece exagerado? No me he considerado nunca un jugador avanzado, por mucho que haya hecho mis pinitos en mi época y, desde luego no he llegado a extremos de usar dispositivos gamer, pero he visto gente cambiando el rendimiento según los periféricos usados, y campeonatos en los que la gente se traía teclado, ratón y alfombrilla de casa. Se trata de un elemento más de la personalización y el marketing, exagerado pero que hace la vida más fácil a cada uno.
Como digo no es algo único de los juegos, tambien ocurre en deportes, por no hablar de las cocinas de Arguiñano, los accesorios de Bricomanía o en los automóviles.
Que un producto sea para gamers no quiere decir que vaya a ser mejor para ti, no que vayas a sacarle rendimiento. Además de todos los que utilizan el adjetivo únicamente porque “vende más”. Al final cada uno debe gastarse el dinero en lo que use.