Con motivo de una ocasión especial mis amigos han tenido a bien regalarme un Apple TV que he recibido gustoso. Después de una pequeña toma de contacto, paso a comentarlo un poco.
El aparato, como todo en Apple, viene impecablemente empaquetado. Da pena sacarlo de la caja y apetece hacerle un par de fotos. Lo que es el dispositivo tiene un tamaño muy muy reducido, como un tercio de MacMini, y un aspecto sencillo y atractivo. Muy Mac.
Lo he conectado a un televisor de plasma mediante cable HDMI 1.3 y a los ordenadores mediante WiFi 802.11n con el Airport Extreme. La configuración es un pelín liosa al principio, especialmente para entender lo que es una fuente de contenidos. Pero una vez solucionado esto, es muy sencillo. Configurar la red, configurar la resolución de pantalla y a sincronizar. Para ello se introduce en el iTunes de tu Mac (o Windows) una clave que aparece en el televisor para empezar la sincronización.
Esta sincronización se hace únicamente con ese ordenador. El funcionamiento de la misma es como el de un iPod. Es decir, tu señalas en el iTunes la música (independiente o en listas), los podcasts, los vídeos, loa programas de televisión y las fotos (tambien carpetas u albums de fotos del iPhoto) que quieras que el Apple TV tenga en su interior.
Este contenido se copia al disco duro del Apple TV y puedes disfrutarlo aunque tengas el resto de ordenadores apagados. Pero no es la única manera de ver contenidos. Con el ordenador encendido, puedes hacer una sincronización de streaming. Es decir, puedes elegir hasta 5 ordenadores a los que puedes acceder para reproducir vídeos, música,… que contenga en su propio disco duro. Estos contenidos no se copian al Apple TV, sino que se ven desde el propio ordenador. Si lo apagases dejarías de poder acceder a ellos. Los contenidos tienen que estar en el iTunes.
Una vez tenemos contenidos, la navegación interior asombra de sencilla. Con el pequeño mando de 6 botones se controla todo el aparato con el clásico menú tipo iPod. Es una delicia tirarte en el sofá para ver podcast, desde que lo tengo no me pierdo capítulo de Mobuzz.
La opción de salvapantallas con fotografías sincronizadas es genial. Las fotos se desplazan por la pantalla en distintos tamaños con una presentación más bonita que la presentación de las fotos.
En este apartado, suena música mientras pasan las fotos en tamaño de pantalla completa. Permite crear pases de diapositivas y configurar los tiempos de transición.
Además viene con la opción de ver trailers de series, videoclips, trailers de estrenos de cine,… todo en inglés, pero a una calidad de visión muy buena. El vídeo fluye, pese a estar bajado de internet y la calidad no tiene nada que envidiar a un DVD.
Y es que parece que todo el objetivo de Apple es integrarlo con su iTunes Store para que sirva de central de compras.
Ahora vienen los contras.
El equipo reproduce música y fotos sin problemas, pero en vídeo se limita a H.264 No reproduce DIVX
Y es un gran problema, y no es un problema técnico.
La calidad del H.264 es excelente, muy por encima de los DIVX a los que estamos acostumbrados. Pero se trata de un sistema propietario y poco extendido. Todo lo que solemos tener está en DIVX y el Apple TV no lo reproduce.
Además la sincronización es con el iTunes y, aunque me gusta el interfaz, preferiría que el Apple TV accediese directamente al disco de red que tengo compartido. Además no te elimina la existencia de un DVD, pues no tiene unidad de DVD.
Por último, aunque personalmente no me ha pasado, 30 Gb de disco no es la panacea, sobre todo en cuanto empiezan a caer películas. Existe una opción de 160 GB, pero parece excesivo pagar 100 € más por él.
Existen formas de atajar estos problemas. Hay distintas formas de acceder al aparato y modificar sus funciones, bien sea abriendolo o arrancando desde un disco externo. En cualquier caso, el sistema operativo que incluye es Linux y se han visto configuraciones muy finas.
Es un camino que aun no he abierto (aunque estoy a punto), pero que permite al Apple TV leer RSS, ver DIVX, instalar otras aplicaciones… Si quieres ver vídeos sólo tienes esta opción o pasar toda tu videografía a H.264, trabajo eficaz, pero a veces casi imposible.
Como conclusión, a día de hoy sólo he utilizado las funciones que vienen de serie, por lo que puedo estar aprovechandolo en un 60% En el momento que le permita reproducir todos los formatos de vídeo y acceder a una unidad compratida seré feliz.
El interfaz es rápido y sencillo y el resto de funciones hacen su trabajo como deben. Si quieres un media center que reproduzca todo sin complicaciones desde el principio no es tu producto, de serie seguramente te sentirás frustrado. Si lo quieres para fotos y música o si pretendes reconvertir todas tus películas el aparato es una opción muy buena. Pero creo que el que más lo disfrutará es el que lo modifique para ampliar sus funciones. Para él si que es un objeto imprescindible en el salón.