Lun 30 abril 2007
Fondo y forma… incluso en los blogs
Muchos creen que la reina de las discusiones es Linux vs Windows, pero desde antes incluso que se pensase en la existencia de la electricidad ya había una discusión encendida que supera a esta: ¿fondo o forma?
Los defensores del fondo hacen hincapié en la importancia de lo que se cuenta, los de la forma en cómo se cuenta.
Hoy en día sigue vigente en todas las formas del arte. En España parece que lo importante de una buena obra literaria es la forma, y muchos de los grandes de nuestra literatura actual utilizan el castellano de una forma sublime para contarnos… nada.
En el otro extremo está la actual tendencia del “todo vale”. Impera el mensaje, aunque se exprese en un texto lleno de k y abreviaturas. El lenguaje del SMS. Es el lenguaje del móvil e Internet.
Todo el mundo sabe que es necesario combinar ambos conceptos para dar con una buena comunicación, la discusión está más en cual de los dos es más importante. O lo que es lo mismo, cuantas cucharadas de fondo y cuantas de forma son necesarias para escribir un buen libro, rodar una buena película, hacer un buen monólogo, tener una gran página o un buen blog.
Porque el medio influye tremendamente en el modo de mezclar este fondo y forma. Si antes me refería a la literatura, ahora voy a hacerlo al cine. Un ejemplo ya clásico: Matrix (la primera, claro). Una película que han conseguido dar con los ingredientes adecuados, tanto visualmente (forma) como en la historia que narra (fondo)
Sin embargo docenas de películas posteriores se quedaron sólo con la forma, y pudimos sufrir el tiempo bala y los ángulos imposibles sin nada detrás durante años.
Personalmente soy de los que valoran más el fondo. Cuando me pongo delante de un libro, una película o incluso una web, espero que me cuente algo interesante. Que me haga llegar algo que puede ser un conocimiento, un sentimiento… o lo que sea. Y es esa historia o esa sensación lo que me interesa. Pero sin perder la forma. La forma es necesaria para realzar lo importante y el dominio del medio permite aplicar esa forma con maestría para contar la historia.
Asimov era un genio utilizando estructuras aparentemente sencillas para centrarse en lo que quería contar. Ese ejercicio es realmente complicado y requiere un gran dominio del lenguaje. Escritores más rebuscados consiguen lo mismo usando otro tipo de herramientas, giros y vocabulario. Pero todo al servicio de lo que cuentan. Cuando detrás no hay nada, personalmente lo considero fuegos artificiales. Por supuesto cuando una obra contiene una narración formal poderosa al servicio de una gran historia, nos encontramos con una obra maestra.
Ahora apliquemoslo a los blogs. Tenemos de ambos tipos. Por un lado la idea de que único que importa es el mensaje. Y así nos encontramos con webs mal escritas, sin signos de puntuación y en los que hacerse una idea de lo que quieren contarnos requiere un gran esfuerzo.
Pero también está el extremo de fijarse únicamente en la forma, y en Internet esto tiene varias vertientes. Por un lado, por supuesto, aquellas webs de quienes tienen ínfulas de escritores y creen que empleando vocabularios complejos y frases ilegibles harán perceptible su cultura o conocimiento escrito. Es el caso de gente que envía cuentos o novelas a cuanto concurso o publicación conocen y proclaman al mundo la injusticia de que su obra no se conozca, o, simplemente, de quienes quieren mostrarse por encima de la mediocridad de la red, alzando mucho la barbilla.
También hay otro tipo de “fijarse únicamente en la forma”, muy distinto al anterior. Son aquellas webs, especialmente blogs, que dominan la técnica del blog: titulares para ser indexados por buscadores, contenidos “geeks” o de comunidad digital, enlaces abundantes en el cuerpo de sus mensajes, uso de herramientas de Internet (Flickr, YouTube…), pero, sin embargo, hace tiempo que ya no cuentan nada interesante. Y digo “ya no cuentan” porque a menudo son gente que hizo webs muy interesantes pero a los que el día a día ha ido quemando.
Este último tipo incluye muchas vacas sagradas de la web e, imagino, con el tiempo puede terminar con comer a todo blogger.
Es importante señalar que no es exclusiva de un medio o de un tamaño de texto. Desde la novela hasta el haiku, desde la wikipedia hasta twitter, desde un largometraje al vídeo de YouTube, es la combinación que diferencia la calidad de la mediocridad.
Con el tiempo vuelves la vista a la lista de webs que visitas a diario y ves como páginas que creías menores en su día, han ido calando hondo en tu gusto y las ganas de leerle, mientras que otras que seguías con interés las lees más por inercia que por otra cosa.

