Indy es un programa que permite escuchar y almacenar mp3 de canciones con licencias de libre distribución.

Con una apariencia de reproductor de mp3 al uso, Indy se conecta a internet y emite aleatoriamente canciones de distinto tipo: desde música clásica a techno. En el programa, al igual que otros al uso, aparece la posibilidad de pausar, avanzar o retroceder en la canción, así como su intérprete, título y duración.
A diferencia de otros reproductores incluye unas estrellas para valorar las canciones que escuchas, esta capacidad tiene dos misiones: por un lado aprender y reconocer tus gustos para elegir posteriormente música acorde con tus preferencias, por otro lado almacenar las canciones que más te gustan. Esta última opción es configurable por el usuario, de forma que te guarde todas las opciones que marques con cinco estrellas, dejar 500 Mb de almacenamiento para las canciones cuatro estrellas, 100 Mb para las de tres y que pase de canción cuando marques con una o dos. O puede elegir otra combinación que te interese más.
Usando este programa es sencillo hacerte con una colección de música de calidad acorde a tus gustos, ya que guarda aquellas canciones que te han gustado para después reproducirlas cuando quieras o cargarlo en tu reproductor de mp3. Los archivos de música vienen con el nombre del interprete, por lo que se pueden buscar por internet para acceder a más información sobre él y descargar más música.
Los únicos defectos es el tiempo que tarda a veces en empezar a reproducir la primera canción, aunque una vez empieza todas van de seguido y que es necesario puntuar una canción para poder saltar a la siguiente.
Por otro lado, al tratarse de múscia libre, puede usarse para tus montajes de video, para poner música ambiente en el bar, para tu podcast… Eso si, se recomienda visitar la web del autor antes de hacer uso de una de sus canciones para ver el detalle de la licencia de la misma.
Para aquellos vagos como yo es un programa genial que te permite tener una selección de calidades casi casi sin darte cuenta, sin echar de menos a muchos de los grupos que nos sirve la radio y televisión.