Roma se nos ha presentado como una de las series más caras de la historia (coste por capítulo) y ha sido estrenada en España por Cuatro.
Viene avalada por la HBO americana y la BBC inglesa y rodada en el clásico Cinecitta.
Con estos puntos de partida es difícil que la serie defraude … y no lo hace.
Sin embargo sus puntos fuertes no estan en grandilocuentes escenas de batalla, ni en la adaptación más o menos fiel de los decorados (que lo son), sino en unos personajes fieles a la forma de pensar de los romanos y no a la nuestra actual, a la recreación minuciosa de la vida cotidiana en Roma y a un guión solido.
La acción comienza en el año 52 AC, con el momento de victoria de Julio César sobre los galos y termina con la muerte de César en el Senado. Sigue varias líneas argumentales: el conflicto de Julio César con el senado hasta alzarse como emperador, las relaciones entre las familias de los patricios y las desventuras de dos legionarios de César.
Aunque todas ellas interesantes, con personajes complejos, de motivaciones a veces contradictorias y a menudo dificiles de comprender por la mentalidad occidental de nuestro siglo, la parte más interesante es la que sigue a los legionarios Lucio Voreno y Tito Pullo a lo largo de estos 13 capítulos. Sus peripecias, protegidas por los dioses con tanta fortuna que incluso César prefiere tenerlos de su parte más que en contra, nos dirigen a lo largo de la historia. Nos lleva por la vida cotidiana romana, desde el crimen organizado hasta la relación entre clases, familiares, religiosas… Es aquí donde la radiografía es más fiel, los personajes más cercanos y el relato menos conocido.
En los otros ámbitos, la serie discurre con las batallas de César contra Pompeyo y las luchas entre familias por conseguir un poder en estas fechas inestable. Es una historia bizantina de apariencias, política, asesinatos, alianzas y traiciones. Tanto entre familias como entre madres e hijas.
No es cuestion detallar la historia de cada capítulo, en la excelente web oficial de la HBO (muchos podrían copiar de ella), se dispone de un resumen de cada uno, videos de los mismos, un podcast, personajes protagonistas y mucha otra información adicional.
Podemos ponerle un único pero, y es la falta de credibilidad de algunos de los momentos de multitudes, donde no se ha caido en el uso de métodos digitales para multiplicar los actores, por lo que parecen un poco desangelados. Frente a ello el detealle de la recreación de Roma, desde las calles más infectas hasta los palacios o el senado, es tremendamente plausible.
Parece ser que el año que viene habrá una segunda temporada. La espero ansioso. Y todas las que vengan después si mantienen la calidad del producto.